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viernes, 3 de septiembre de 2010

"LOS PRINCIPIOS ETICOS DE LA VICTORIA ESTRATÉGICA"

VILLACLARA
SEPTIEMBRE 1958 NOTICIAS DE CUBA



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"LOS PRINCIPIOS ETICOS DE LA VICTORIA ESTRATÉGICA"
Se capta por Radio Rebelde declaraciones de Fidel Castro durante los días 18 y 19 del pasado mes de Agosto que se transcriben, donde hizo un análisis de la derrotada ofensiva enemiga y expuso sus resultados. Así mismo denunció las calumnias y mentiras del alto mando castrense y expone los principios éticos de la Victoria Estratégica obtenida el 10 de Agosto de 1958
1.- La incapacidad del mando militar
2.- ¿Por qué ponemos en libertad a los prisioneros?
3.-14 batallones derrotados, 400 soldados prisioneros, las 800 bajas y las 507 armas ocupadas en solo 36 días en la Sierra Maestra

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Desde el primer combate en Santo Domingo, el equipo de micro-onda de la Compañía M, del Batallón 22 de Infantería, compuesto por un MINIPAZ y un PERT. 10 con sus claves de guerra, cayeron en poder de nuestras fuerzas.
El mando enemigo ni siquiera se percató de ese detalle y desde entonces todas las batallas que libraban con perfecto conocimiento nuestro de todas las disposiciones tácticas y las órdenes del enemigo.

La clave secreta del 5 de Junio del mando Militar que cayó en poder nuestro el 29 de ese propio mes no fue sustituída hasta el 25 de Julio, en que se dispuso una nueva clave que cayó en nuestro poder ese mismo día con nuevos equipos de micro-ondas al ser destruida la Compañía P, en El Salto, clave que no fue variada hasta los días finales de la contra-ofensiva rebelde.

En ocasión de encontrarse una unidad enemiga sin comunicación por habérsele descompuesto el Minipax, los propios rebeldes dieron órdenes por Radio a la aviación enemiga de bombardear a la posición del ejército.

La técnica de engañar a los soldados ocultándoles las dificultades y las derrotas que afectaban a cualquier unidad, dio los naturales frutos que la mentira tarde o temprano produce.

Cualquier tropa caía fácilmente en los mismos errores que habían costado serias consecuencias a otras tropas.

Caían en las mismas trampas y hasta en las mismas emboscadas donde habían caído otros días antes.

Ningún oficial al mando de una unidad, recibía la menor noticia de las experiencias ocurridas a otros jefes militares.

Otros puntos. Siendo así, que en los 76 días que duró la ofensiva las fuerzas de la Dictadura no han hecho un solo prisionero, ni ha habido un solo desertor rebelde. ¿Qué dirá el Estado Mayor a los soldados cuando presencien el desbordamiento de tropas rebeldes a lo largo y ancho de la Isla?

¿No opina el Estado Mayor que en ese instante sus soldados se van a llevar la más terrible sorpresa y la más amarga de las decepciones sobre sus Mandos Militares, que después de haberles llevado a la derrota les miente descaradamente al resto de las fuerzas armadas, diciéndoles que el enemigo ha sido destruido?

Un enemigo que en cualquier instante puede aparecer a las puertas desprevenidas de sus cuarteles. Cabe repetir ahora, con más razón quo nunca, lo que decíamos hace cuatro meses. Cuando se escriba la Historia real de esta lucha y se confronte cada hecho ocurrido con los partes militares del Ejército, se comprenderá hasta qué punto la tiranía es capaz de corromper y envilecer las Instituciones de la República, hasta qué punto las fuerzas al servicio del mal es capaz de llegar al extremo de criminalidad y barbarie, hasta qué punto los soldados de una dictadura pueden ser engañados por sus propios jefes. Que les importa después de todo, a los déspotas y verdugos de los pueblos, la desmentida de la historia.

Lo que les importa es salir del paso y aplazar la caída inevitable. Yo no creo, que el Estado mayor mienta por vergüenza, el Estado Mayor del Ejército de Cuba ha demostrado no tener pudor alguno, el Estado Mayor miente por interés, miente para el pueblo y para el ejército, miente para evitar la desmoralización en sus filas, miente porque se niega a reconocer ante el Mundo su incapacidad militar, su condición de ¡efes mercenarios, vendidos a la causa más deshonrosa que pueda defenderse, miente por que no ha podido a pesar de sus decenas de soldados y de los inmensos recursos con que cuenta, derrotar a un puñado de hombres que se levantó para defender los derechos de su Pueblo.

Los fusiles mercenarios de la tiranía se estrellaron contra los fusiles de los idealistas, que no cobran sueldo; ni la táctica militar, ni la Academia, ni las armas más modernas sirvieron de nada.

ES que los militares cuando no defienden a su Patria sino que lo atacan, cuando no defienden a su pueblo sino que los esclaviza, dejan de ser instituciones para convertirse en pandilla armada, dejan de ser militares para ser malhechores, dejan de merecer no ya el sueldo que arrancan al sudor del Pueblo sino hasta el sol que los cobija y la tierra que están ensangrentando con deshonor y cobardía.

Los que creíamos al Mayor General, Eulogio Cantillo, un oficial de distinta calaña a los Ugalde Carrillo, Salas Cañizares, Chaviano, Tabernilla. Cruz Vidal, Pilar García, etc. hemos estado variando de opinión, pues si bien, al principio da la campaña, guardó cierto discreto silencio sobre el curso de los operaciones que le era adverso y dictó órdenes más humanas a los jefes de batallones, 'sobre el trato a la población civil, aunque ya tardíamente para compensar los crímenes horribles que se habían cometido anteriormente, los últimos partes del Ejército más cínicos y más falsos que nunca, constituyen una verdadera prostitución del carácter y deshonor de cualquier hombre recto.

Los bombardeos que estos días ha ordenado contra los vecinos indefensos de la Sierra Maestra, como una cruel venganza o producto de un pánico de escurrir en las mismas tácticas de la tiranía que combate.

Tercero: porque la política y la propaganda de la dictadura ha consistido esencialmente en presentar a los revolucionarios como enemigos implacables de todo hombre que vista el uniforme de las Fuerzas Armadas. La dictadura mediante el engaño y la mentira, ha tratado a toda costa de solidarizar al soldado con su régimen, haciéndole creer que luchar contra la revolución es luchar por su carrera y propia vida.

Lo que la dictadura le convendría, no es que nosotros curásemos a los soldados heridos y respetásemos la vida de nuestros prisioneros, sino que los asesináramos a todos sin excepción, para que cada miembro de las Fuerzas Armadas se viera en la necesidad de combatir por ella hasta la última gota de sangre.

Cuarto; Porque si en cualquier guerra la crueldad es estúpida, en ninguna lo es tanto como en la guerra civil, donde los que luchan tendrán que vivir algún día juntos y los victimarios se encontrarán con las esposas, hijos y madres de las víctimas.


¿Por qué ponemos en libertad a los prisioneros?
Primero: Porque mantener en la Sierra a cientos de prisioneros implicaría compartir con ellos los víveres, las ropas, los zapatos, los cigarros, etc., que se adquieren con muchos esfuerzos, o por el contrario mantenerlos en un régimen de escasees tal que sería inhumano e innecesario.

Segundo: Porque dada las condiciones económicas y el enorme desempleó que hay en el país, a la dictadura nuca le faltarían hombres que se enrolen por un sueldo, no tiene pues lógica pensar que se debilita reteniendo a los prisioneros, pero a nuestro punto de vista militar lo que nos interesa no es el número de hombres y armas que la dictadura posea, porque siempre hemos supuesto que contara con los recursos bélicos que desee teniendo a la disposición la Hacienda pública sino el número de armas y hombres que los rebeldes poseemos, para cumplir nuestros planes estratégicos y tácticos.

La victoria en la guerra depende de un mínimo de armas y un máximo de moral, una vez en nuestro poder el arma que trae el soldado éste no nos interesa para nada, este hombre difícilmente queda con deseo soldados o someterlos a las calamidades de la prisión servirá sólo para que una tropa por ejemplo, sitiada y vencida resistiera aunque militarmente no tuviera justificación para ello.

Tercero; Porque un prisionero en libertad es el mentís más grande para la falsa propaganda de la tiranía. El día 24 de Julio se devolvieron pues en La Vega 253 prisioneros, las actas de liberación están firmadas por John P. Jequier y P. Shoenhozer, delegados de la Cruz Roja Internacional que vinieron de Ginebra, Suiza.

Los días 10 y 13 de Agosto, fueron devueltos 169 prisioneros en Sao Grande, el "acta de liberación está firmada por el doctor Alberto P. Llanet, coronel de la Cruz Roja Cubana, no podía haber canje de prisioneros porque en toda ofensiva la fuerza de la dictadura no hizo ni un solo prisionero rebelde, no exigimos condición alguna a cambio de ello, porque entonces la liberación de prisioneros por nuestra parte hubiera dejado de tener el sentido político y moral que este caso entraña, aceptamos todas las medicinas que la Cruz Roja envió en el acto de entregar nosotros el segundo grupo de prisioneros, porque lo interpretamos como un gesto generoso y espontáneo de dicha institución, que compensaba en parte las medicinas que invertimos curando a los heridos enemigos, las medicinas de la Cruz Roja Internacional llegaron en un helicóptero del ejército, que menos podían hacer después que nosotros le habíamos salvado la vida a tantos soldados, es una lástima verdadera que el Estado Mayor y los voceros de la dictadura se hayan puesto a politiquear con un detalle tan simple e intrascendente desnaturalizando el sentido del acto,

Nuestro sentimiento respecto a las fuerzas armadas lo hemos demostrado con hechos y los hechos tienen más valor que las palabras.

En nuestro trato con los prisioneros hemos observado una circunstancia permanente y característica, el engaño en el ejército opera toda una maquinaria de mentiras funcionando constantemente, manejada por los centros superiores.

Nosotros hemos capturado numerosos documentos y circulares y órdenes secretas muy reveladoras, a las tropas en campaña se les engaña, se les asegura que los rebeldes son grupos dispersos, que su moral es baja, que están armados con escopetas, etc., etc., lógicamente el soldado al chocar con la realidad, recibe un duro impacto, ningún soldado chocar con la realidad, recibe un duro impacto, ningún soldado ni oficial por lo regular conoce las cosas que han ocurrido en la Sierra Maestra, si nosotros en Uvero, por ejemplo, hace más de un año hicimos 35 prisioneros curando más de 19 heridos, poniéndolos a todos en libertad el Estado mayor se las ingenia para que estos hombres permanezcan lo más aislado posible, al soldado le hacen creer, que sí cae prisionero lo torturamos, los castramos, los matamos, en fin, todas las cosas y cuestiones que en los cuarteles y estaciones de policía han visto hacer con los revolucionarios.

Con la censura de prensa, el soldado está ignorante de lo que ocurre en el país, no lee otra cosa que lo que aparece en las circulares de orden interior que usa el Estado Mayor.

A fines de Septiembre de 1957 por ejemplo, en el Oro de Guisa, fueron asesinados 53 campesinos en un solo día, días después el Estado Mayor emitió una circular informando que dos batallones habían obtenido allí una espléndida victoria, dando muerte a 53 rebeldes sin sufrir ellos baja alguna.

La circular terminaba dando vivas al viejo Pancho, candela al jarro, etc.

Los soldados no escuchan otros discursos que los que le engullen en Columbio los 10 de Marzo y 4 de Septiembre Batista, Tabernilla y Compañía, nadie le dice jamás que tras de todas esas palabrerías, mentiras y engaños de que los hacen víctimas, se esconde el interés de los políticos del régimen, roba y un propósito, que los soldados mueran para defender el infamante y corrompido régimen.

¿Pero como reacciona ante la realidad? Yo estoy completamente seguro que si un solo día, en vez de combatir, se pudieran reunir a conversar todos los revolucionarios y todos los soldados, la Tiranía desaparecería al instante y un largo período de paz sincera, comenzaría por muchos años.

He observado la calidad humana de muchos soldados y rne he preguntado a fuer de sincero cuentos hombres valiosos habrán muerto en el engaño de que defendían algo por lo que valiera la pena luchar; lo mejor del ejército está en sus oficiales de línea y en sus soldados y exceptuamos los reclutas que han ingresado en los últimos meses sin selección alguna.

Los Tenientes sobre todo han demostrado capacidad y valor en los combates, tiene el ejército de Cuba una oficialidad que ha despertado en estos meses de lucha, nuestro sincero reconocimiento, no están corrompidos, aman su carrera y quieren su institución, para muchos de ellos, la guerra en que los han enfrascados es absurda y sin razón, pero cumplen orden e individualmente poco pueden hacer.

Entre otras barbaridades la Dictadura ha extraído de las aulas los alumnos de las Escuelas de Cadetes sin terminar sus cursos y los ha enviada al frente, parece como si quisiera responsabilizar a los futuras oficiales con la querrá que se libra contra el pueblo y con todos los crímenes que se han cometido, son muchos los oficiales jóvenes que han muerto en los combates de la Sierra Maestra.

Lo peor del ejército comienza en sus Coroneles y se agrava a medida que llega a los Generales, éstos son en su mayoría corrompidos y sin escrúpulos. Se podría contar con los dedos de una mano y sobran casi todos los dedos los que no se han hecho millonarios en la explotación del juego, el vicio y la extracción de negocios turbios, resulta evidente que dado el estado de cosas a que ha llegado la situación del país sin salida alguna para el régimen y el desencadenamiento de los últimos sucesos que es muy posible un golpe de estado.

El movimiento 26 de Julio frente a esa eventualidad, quiere dejar sentada bien claramente su posición Si el golpe de estado es obra de militares oportunistas, cuyos propósitos es salvar sus intereses y buscar una salida lo mejor posible a la camarilla de la tiranía, estamos resueltamente contra ese golpe de Estado, aunque se disfrace con las mejores intenciones, porque en fin de cuenta, los sacrificios que se han hecho y la sangre derramada, no han de servir únicamente para que las cosas queden más o menos como están, y se repita así la historia que siguió a la caída de Machado. Si el golpe militar es obra de gentes honestas y tiene un fin sinceramente revolucionario será posible entonces una solución de paz sobre bases justas y beneficiosas a la Patria.

Entre las fuerzas Armadas y la Revolución, cuyos intereses no son ni tienen porqué ser antagónicos, puede resolverse el problema de Cuba.

Nosotros estamos en guerra contra la Tiranía, no contra las Fuerzas Armadas, pero es a las Fuerzas Armadas de la República a las que corresponde deshacerse de las ataduras que la han vinculado al régimen más infamante y odioso que ha padecido nuestra Patria.

El dilema que se ofrece en estos instantes al ejército es bien claro. O da un paso al frente, desprendiéndose de ese cadáver que es el régimen de Batista, y se reivindica ante la Nación, o el ejército se suicida como Institución.

Lo que hoy todavía puede salvar el ejército, no podrá salvarlo dentro de unos meses. Si la guerra se prolonga medio año más, el ejército se desintegrará totalmente. La situación que tiene delante sólo podría dominarla con el respaldo de toda la población,- al revés de ello toda la población está identificada y colabora con la rebelión.

El propio ejército debe saber mejor que nadie lo que acaba de ocurrir en la Sierra maestra: más de 200 oficiales participaron en la última ofensiva y no pueden ignorar el desastre y dejar de meditar sobre los hechos.

Y si no ha, podido dominar un solo núcleo rebelde, concentrando sobre él todas sus fuerzas, menos podrá dominarlo cuando tenga que luchar en 20 frentes de batalla.

La deserción masiva de los soldados, es tal que difícilmente pueda disimularse. En "El Cerro" el día 24 de Julio por la noche en una sola madrugada, desertaron 31 de 80 soldados destacados en ese punto.

Esto para no citar más que un ejemplo de lo que ha estado ocurriendo en los demás batallones.

Nosotros estamos muy bien informados sobre estos particulares. Cuando un cuerpo armado llega a esa situación, está en el deber de analizar las causas que lo han conducido a ese abismo, cuando aún es tiempo de reaccionar ante de que sea demasiado tarde.

La objetividad con que les hablo no puede dar lugar a dudas sobre la sinceridad que encierran estas palabras.

Tercero: Detención y entrega a los Tribunales de Justicia de todos los militares que se han caracterizado por sus torturas y crímenes, tanto en las ciudades corno en el campo y de los que se han hecho ricos con el contrabando/ el juego, los negocios turbios y la extorsión, cualquiera que sea su grado.

Cuarto: Entrega de la Presidencia provisional de la República a la figura designada por todos los sectores que combaten a la Dictadura para que se convoque en el más breve plazo posible a unas elecciones generales.

Quinto: Reestructuración y alejamiento de los Institutos Armados de las luchas políticas y partidaristas a fin de que las Fuerzas Armadas no vuelvan a ser nunca más instrumentos de ningún caudillo o Partido Político, y se concentren a su misión de defender la soberanía del país, la Constitución y las Leyes y los derechos del ciudadano, para que entre civiles y militares reine la confraternidad y el respeto mutuo, sin temor ni de unos ni de otros, como corresponde a un verdadero ideal social de paz y justicia.

La República exige mañana mejores y más honestos políticos; pero también mejores y más honestos militares. Sin el cumplimiento estricto de estas condiciones nadie debe hacerse ilusiones de que la guerra pueda concluir, porque antes moriremos todos que abandonar la meta por la que está luchando nuestro pueblo desde hace ó años y está anhelando hace medio siglo. Nadie como nosotras tiene derecho a exigir algo en bien de la Patria, porque nadie como nosotros ha sabido renunciar de antemano a toda aspiración personal


Esperamos la respuesta sobre la marcha. Las columnas rebeldes avanzarán en todas direcciones hacia el resto del territorio nacional sin que nadie pueda detenerlas. Si un Jefe cae, otro lo sustituirá, si un hombre muere, otro ocupará su puesto.
El pueblo de Cuba debe prepararse a auxiliar a nuestros combatientes, cualquier pueblo o zona de la isla puede convertirse en las próximas semanas y los próximos meses en campo de batalla.

La población civil debe estar lista para soportar valerosamente las privaciones de la guerra. En la entereza demostrada por la población de la Sierra Maestra donde hasta los niños auxilian a nuestras tropas, soportando 20 meses de campaña con incomparable ritmo, debe de tener ejemplar emulación en el resto de los cubanos para que la Patria sea verdaderamente libre, cueste lo que cueste y se cumpla aquella promesa del Titán, cuando dijo que la Revolución estaría en marcha mientras quedase una injusticia sin reparar.

Hay revolución, porque hay tiranía, hay revolución, porque hay injusticia, hay y habrá revolución, mientras una sola sombra amenace nuestros derechos y nuestra Libertad.


LIBERTAD O MUERTE


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14 batallones derrotados, 400 soldados prisioneros, las 800 bajas y las 507 armas ocupadas en solo 36 días en la Sierra Maestra.



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Dos combates de importancia y otras acciones menores han tenido lugar en los frentes 1 y 3 de la Sierra Maestra. Mientras el comandante Juan Almeida informaba que fuerzas rebeldes del frente No. 3 habían derrotado a un batallón de la dictadura, cayendo prisionero el propio jefe, Teniente Coronel Nelson Carrasco Artiles, haciéndole varios prisioneros y ocasionándole 25 bajas, ocupándole 10 armas.
En el frente No. 1 a pocas millas de distancia, se libraba otro combate victorioso contra las fuerzas de la Tiranía, un batallón enemigo estaba acampado en "El Cerro" a 4 kilometres de Estrada Palma fuertemente atrincherado.

Después de un estudio minucioso del terreno y la observación cuidadosa de las posiciones enemigas, fuerzas de las columnas No. 1 y 12 apoyados con morteros y ametralladoras pesadas, en las primeras horas del Viernes 27 de junio, rodearon el lugar y emplazaron las ametralladoras calibre 50 y los morteros.

A las 11:45 de la noche un mortero 60 y 2 ametralladoras calibre 50 al mando del Capitán Pablo Fornos abrieron fuego sobre el campamento enemigo. Cinco minutos después, a las 11:50 una batería de morteros 81 al mando del Capitán Pedro Miret a solo 240 metros de las posiciones enemigas abrió fuego iniciando un barraje de morteros sobre el cuadro de 150 metros de fondo por 100 de ancho, donde el batallón enemigo estaba situado.

Durante una hora completa los morteros 81 estuvieron funcionando, 54 obuses cayeron en el campamento, las casas de campaña, el puesto de mando y cuanta instalación se encontraba allí volaron, a las 12 y 50 minutos de la madrugada, 2 pelotones de infantería rebelde, al mando del Comandante Eduardo Sardinas, lanzaron luces de bengala para avisar a los morteros sus posiciones. Tan cerca estaban rebeldes y soldados que podían verse las caras a la luz de las detonaciones. Allí descargaron sus armas automáticas sobre la guarnición enemiga.

Las tropas de la dictadura lucharon desesperadamente, para evitar que el campamento cayera en manos rebeldes, que disponía para su defensa de ametralladoras 50, morteros y cañones, la luna era clara y la aviación vino en su ayuda, desde Estrada Palma, los tanques Sherman, de la dictadura acampados en el Central disparaban sus gruesos cañones pero no se movió una sola tropa de refuerzo para auxiliar al batallón cercado. En vista de que el enemigo permanecía paralizado toda la noche sin hacer movimiento alguno de tropas, al amanecer nuestras tropas regresaron a las montanas. Cinco combatientes nuestros murieron heroicamente, cuando el Comandante Eduardo Sardiñas avanzo hasta las mismas líneas enemigas.

El sábado un helicóptero grande de la dictadura, bajo 6 veces a recoger heridos por informes que nos llegan, el enemigo sufrió 77 bajas entre muertos y heridos, en estos casos los datos son difíciles de precisar.

Los muertos rebeldes fueron Teniente Raúl Verdecía, Teniente Arturo Vázquez, soldado Juan Sardinas, soldado Ramón Ibarra y soldado Miguel López, estos murieron frente a la trinchera enemiga, sus armas y los cadáveres de 3 de ellos fueron recogidos bajo el fuego de las ametralladoras enemigas antes del amanecer.

Merecen especial mención por su bravura y la de sus hombres a su mando, el Comandante Eduardo Sardiñas y la tropa a su mando forman la columna No. 12 "Simón Bolívar", fue el oficial y los soldados que más combatieron en la Sierra Maestra en la última ofensiva a la dictadura.

Era solo un pelotón cuando se inicio la primera batalla victoriosa de Santo Domingo, con menos de 20 hombres destruyo la vanguardia enemiga, apoderándose de sus armas automáticas con las cuales persiguieron el combate.

Después de aquella acción participaron en todos los combates que se libraron con posterioridad. En Merino, en El Jigue, en la segunda batalla de Santo Domingo, en Providencia y en la de Las Mercedes.

En Santo Domingo, ocuparon mas de 50 armas; en Merino, ocuparon las armas completas del enemigo; durante la batalla, del Jigue junto con fuerzas de los comandantes Cuevas y Paz, muertos valiosamente, destruyeron la Compañía G-4, del batallón No. 18 y la compañía L que era una de las mejores unidades de la tiranía.

En Santo Domingo, durante la segunda batalla y con las tropas del Comandante Guillermo García de la Columna No. 3 derrotaron al Teniente Coronel Sánchez Mosquera y lo pusieron a el personalmente al borde de la muerte.

En el combate del Cerro también se distinguió por su valor el Capitán Pedro Miret, causante de la gran cantidad de bajas ocasionadas al enemigo.

El pelotón de mujeres rebeldes "Mariana Grajales" auxiliares del cuerpo de Sanidad Militar, soporto firmemente sin moverse de sus posiciones los cañoneos de los tanques Sherman, ayudando eficazmente en las mismas trincheras al cuerpo Medico Rebelde. Este es uno de los combates donde hubo más precisión, más coordinación entre las distintas armas rebeldes.

Coda día se evidencia mas, la superioridad táctica y estratégica de los rebeldes, sobre las descontentas y desorganizadas tropas de la Tiranía, que no obstante contar con aviones, tanques y todos los recursos modernos, empleándolo todo, incluso gases asfixiantes, pierden mas territorio, más hombres y más armas.

Solo los ciegos podrían dejar de ver que la revolución crece y se hace fuerte en progresión geométrica. Ilusos los que se imaginan que hay para la tiranía salvación posible. Aunque le entregara el poder a la oposición falsa y vendida, que hace su campana oportunista con el dinero que les da el dictador.

La farsa vergonzosa que se prepara para el 3 de Noviembre debe ser ya, para agravar su desesperada y terrible situación. Poco tiempo les quedara a sus pobres soldados para recoger cedulas y rellenar urnas pues apenas les alcanza ya para respirar. Una guerra a fondo y terrible en todas partes y a todas horas les espera.

La derrota de 2 batallones y la prisión de un Teniente Coronel en el lapsus de 48 horas, debieran decir algo y abrirle los ojos a la realidad a los 14 batallones derrotados, los 400 prisioneros, las 800 bajas y las 507 armas ocupadas en solo 36 días en la Sierra Maestra.



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Tomado de: SIERRA MAESTRA SEPTIEMBRE 1958
Organo Oficial del Movimiento 26 de Julio publicado por el Comité de Exilio
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GRUPO DE HISTORIA DE LA LUCHA REVOLUCIONARIA EN SANTA CLARA (ACRC)

CERRO PELADO: EL PRIMER COMBATE DEL PELOTÓN MARIANA GRAJALES.

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CERRO PELADO: EL PRIMER COMBATE DEL PELOTÓN MARIANA GRAJALES.




El Pelotón Mariana Grajales fue fundado el 4 de Septiembre de 1958

El Combate del Cerro Pelado realizado el 27 de Septiembre de 1958 en el actual municipio de Bartolomé Masó, en la suroriental provincia de Granma, tuvo a las féminas como participantes. Por primera vez el pelotón Mariana Grajales, integrado por mujeres, se enfrascaban en un combate en las intrincaciones de la Sierra Maestra. Sin moverse de sus posiciones, soportaron estoicamente los disparos del armamento enemigo. De esa manera resistieron su bautismo de fuego, cumpliendo con la promesa de no rendirse nunca. Y es que los sentimientos de libertad y justicia también eran fuertes en ellas.

La acción fue una victoria más para el Ejército Rebelde. Los muertos y heridos del ejército batistiano sumaron 67, de la parte de los rebeldes solo fueron cinco. Dos columnas llevaron a cabo el plan de ataque según lo orientado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Después de estudiar el terreno y los recursos con los que contaban las tropas contrarias inició el enfrentamiento. El capitán Braulio Coroneaux estaba al mando de las ametralladoras calibre 50 que se colocaron en el terreno. Los morteros de 81 milímetros fueron situados por el capitán Pedro Miret Prieto.

Los esbirros de la tiranía estaban bien armados. Sin embargo, los revolucionarios, con coraje, destruyeron las edificaciones. Casi una hora duró el tiroteo sin señales de rendición por ninguna de las dos partes.

Es entonces cuando Lalo Sardiñas, siguiendo órdenes, al frente de dos pelotones de infantería se lanza a la lucha cuerpo a cuerpo.

El apoyo de un avión y tanques de guerra a las tropas del régimen de Batista llegó, pero los estragos ya eran considerables y la victoria del Ejército Rebelde fue cuestión de tiempo.

Con ese triunfo en los combatientes de la Revolución Cubana aumentó el valor y la moral. Porque nadie podía impedir ya el empuje de esta fuerza independentista decidida a liberar a Cuba.

Braulio Coroneaux, Lalo Sardiñas y Pedro Miret fueron los hombres más destacados en esa contienda.

Con este combate se marcaría la unión de las mujeres en la Sierra Maestra, no solo en labores de mensajería y enfermería sino en el propio fragor de las batallas. Entre el fuego y las armas escribirían páginas de gloria para la Historia de Cuba.



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Publicado el Viernes, 25 de Septiembre de 2009 13:24 Por Leslie Anlly Estrada Guilarte
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GRUPO DE HISTORIA DE LA LUCHA REVOLUCIONARIA EN SANTA CLARA (ACRC)

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UNA NUEVA MISIÓN PARA EL COMANDANTE JULIO CAMACHO AGUILERA

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UNA NUEVA MISIÓN PARA EL COMANDANTE JULIO CAMACHO AGUILERA










CAMACHO, JEFE DE ACCIÓN EN HABANA CAMPO.

Mientras tanto, la Dirección Nacional del 26 de Julio intercambiaba cartas aclaratorias entre La Habana y Santiago de Cuba, buscando información de lo que había ocurrido con el incumplimiento de la Marina, en relación con el plan de alzamiento del 5 de septiembre.

Por otra parte, algunos compañeros de la Dirección del 26 de Julio en Las Villas se mostraban críticos, a pesar de que en la reunión efectuada en Santa Clara el día 4 por la noche, Camacho había informado a esa Dirección, el resultado de la conversación con Faustino Pérez, donde este le había trasmitido la decisión de la Dirección Nacional de producir los hechos el 5 de septiembre, aprovechando que el día anterior las fuerzas armadas celebraban la fiesta castrenses del "4 de Septiembre"

. Pero estos compañeros desconocían en aquel momento que oficiales de la Marina de alta graduación, que fueron incorporados a última hora, habían cambiado lo acordado con el 26 de Julio y eran los responsables de los incumplimientos que afectaron los planes, dando la impresión que Cienfuegos se ha¬bía adelantado.

En los últimos días de septiembre, Marcelo Fernández, Coordinador Nacional del 26 de Julio, en unión de Osmani Cienfuegos, viajaron a Santa Clara para reunirse con Camacho. El encuentro se efectuó en la casa del doctor Pairol, donde Camacho se encontraba alojado en aquel momento. Sostuvieron una conversación, en la que se informaron mutuamente de los asuntos del trabajo y Cienfuegos era conversación obligada.

Marcelo recibió una amplia información sobre el tema y al final planteó el punto que había motivado su viaje, que era comunicar a Camacho que la Dirección del 26 de Julio estaba buscando a un compañero que reuniera las condiciones para Jefe de Acción y Sabotaje en La Habana Campo, cargo que estaba sin cubrir desde que había caído preso Enrique Hart Dávalos, quien lo desempeñaba.

El Movimiento 26 de Julio había pensado en él por la experiencia que tenía en este frente. Cuanto antes pudiera trasladarse para La Habana sería mejor, porque había mucho trabajo de urgencia que el Movimiento tenía en plan.

De momento, Raúl Perozo se quedaría en Santa Clara, que venia atendiendo Acción y Sabotaje a nivel de municipio.

Los preparativos del traslado estuvieron a cargo de Alicia Obaya y Albertico García. El doctor Guillermo Rodríguez del Pozo, llevó a Camacho a un apartamento en la calle Soledad entre San Lázaro y Jovellar, donde vivían las hermanas Sila y Merita Segredo con su mamá. Tenían una tercera hermana que vivía en la ciudad de Pinar del Río, la que en sus visitas a la familia traía información del movimiento revolucionario en aquella provincia.

La provincia de La Habana, para los efectos del trabajo del Movimiento 26 de Julio en la clandestinidad, fue dividida en dos grandes zonas: Habana Campo y Habana Ciudad.

Como es conocido, esta etapa de trabajo se realizaba en el marco de una actividad represiva muy fuerte, la tiranía estaba decidida a sofocar el movimiento revolucionario a cualquier precio, los calabozos de las estaciones de policía se mantenían llenos de revolucionarios o sospechosos, los muertos que aparecían a lo largo y ancho del país llenaban de espanto a la ciudadanía, y los jóvenes eran los más vulnerables. No obstante, el movimiento revolucionario se fortalecía y por cada muerto aparecían varios dispuestos a sustituirlo.

Entre los días finales de septiembre y los primeros de octubre de 1957, se materializa el traslado de Julio Camacho Aguilera de Las Villas para La Habana.






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Tomado de "Historia de una gesta libertadora 1952 - 1958" de Georgina Leyva Pagán- Historia-Editorial Ciencias Sociales,
Págs.157 a 159.
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GRUPO DE HISTORIA DE LA LUCHA REVOLUCIONARIA EN SANTA CLARA (ACRC)

Manuel Hernández Osorio

VILLACLARA
HÉROES ETERNOS DE LA PATRIA




Manuel Hernández Osorio
Jiguaní 17 de marzo 1931 - Bolivia, 26 de Septiembre 1967 Una broma de enredos primó en la conversación inicial con Manuel Hernández Vitorio, al aclararla no pude más que exclamar: ¡Eres igualito a tu padre!, el valeroso guerrillero Manuel Hernández Osorio, caído en Bolivia, el 26 de septiembre de 1967.
En ese momento recordé las ocurrencias de El Isleño, como muchos llamaban al combatiente nacido en la finca El Diamante, del barrio Santa Rita, en Jiguaní, el 17 de marzo de 1931, quien dejara una huella imborrable en quienes tuvimos el honor de conocerlo, por su perenne alegría y firmeza al encarar la vida.

Eran tantas sus "maldades" que en 1965, cuando se le pidió autoevaluarse, señaló: "Entiendo que tengo un carácter un poco jaranero, pero creo que todo lo hago sin ninguna mala fe con mis compañeros".

Así fue hasta su heroica muerte, el guajiro de nariz aguileña, alto de estatura, más bien delgado, pero de inmensa fuerza y resistencia física adquiridas desde muy pequeño mientras laboraba la tierra junto a Manuel, el padre, un isleño de Tenerife radicado en las serranías del oriente cubano, y Juana, la madre entrañable, una mulata que legara a sus ocho hijos la alegría de vivir, no obstante las privaciones o los momentos difíciles a enfrentar.

Todo fibra y nervios, el segundo hijo del matrimonio Hernández Osorio posee una salud increíble; su fortaleza es motivo de comentarios entre los cortadores de la colonia Andreíta y lo será también en las minas de Charco Redondo, donde labora después como carretillero y ante el asombro de sus compañeros acarrea el mineral durante dos turnos seguidos por los profundos y peligrosos túneles.

Por esta época inicia Manuel sus relaciones con Elvira, una muchacha de la zona, quien será su novia durante siete años, pues no obstante sus jaranas, le gusta pensar bien las cosas y quiere labrar una vida mejor para su futura familia.

Con 23 años ha palpado la explotación y la injusticia a que es sometido tanto el pequeño campesino, como el obrero agrícola o el minero. Comprende la necesidad de luchar por cambiar la situación, agravada por los abusos de la dictadura y se suma al Movimiento 26 de Julio en Charco Redondo, donde acopia dinamita que guarda en casa de la novia para emplearla en sabotajes.

Cuenta Elvira que en mayo de 1957, después de celebrar en grande el cumpleaños de él y del padre, el joven olvidó las bromas, se hizo una fotografía y al entregársela le dijo muy en serio que no quería morir por gusto sino por algo grande como hizo Maceo. Le pidió esperarlo hasta su regreso y ese mismo día partió hacia la Sierra Maestra.

Manuel se convierte en soldado en las nacientes fuerzas revolucionarias. Pino del Agua, El Gaviro, Manzanillo, San Ramón, Arroyón, Las Mercedes y Vegas de Jibacoa son escenarios de combates donde El Isleño prueba su bravura que le hace merecedor del ascenso a teniente, en agosto de 1958, y ser elegido por el Che para acompañarlo durante la invasión, en la columna 8 Ciro Redondo.

En los llanos de Camagüey alcanza los grados de capitán y el comandante argentino, que ya va haciéndose leyenda, lo nombra jefe de la punta de vanguardia, responsabilidad que volverá a otorgarle nueve años después en la selva boliviana.

Durante la toma de Fomento es herido por la metralla de una bomba lanzada por la aviación y debe guardar cama, pero al triunfo revolucionario va a cumplir su compromiso con Elvira. Se casan el 6 de noviembre de 1959, pues ahora sí tiene una patria libre que ofrecer a Manolito, Jorge y Maritza, los hijos que vendrán y como el padre, serán bromistas y firmes revolucionarios.

Comprensiva, Elvira lo respalda en las responsabilidades que Manuel enfrenta como jefe de un batallón de rebeldes, en La Cabaña, Sancti Spíritus, y luego en la construcción de la Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos. Después vendrá una etapa de superación que dará inicio en febrero de 1962 y culminará en el año 1966, al graduarse de la Escuela Básica Superior de Guerra con los grados de primer capitán. Pero su mayor ascenso es ser elegido por el Che entre los cubanos que lucharán junto a él por la definitiva independencia de América.

El 27 de noviembre, el Comandante Guevara anota en su diario la llegada del recio combatiente: "Viró Coco (Roberto Peredo) y trajo a Miguel, a Ricardo (José María Martínez Tamayo) con Braulio (Israel Reyes) y otro boliviano, Inti (Guido Peredo), también a quedarse. Ahora somos 12 alzados".

A partir de ese momento el Che anotará el nombre de Miguel en más de cien oportunidades. Raro es el día en que el jefe guerrillero no lo cite. Es el explorador por excelencia a la hora de buscar agua o un lugar seguro donde acampar. Como un mambí de este siglo su fuerte brazo empuña el machete; chapea kilómetros de la espinosa y enmarañada vegetación, para abrir paso a los combatientes.

En cierto momento la falta de alimento causa hinchazón en los pies de varios combatientes, entre ellos Miguel, pero nada detiene al recio guerrillero que continuará como puntal a la hora de hacer una emboscada, entablar combate o romper monte por lo que el Che lo llama, junto a Urbano (Leonardo Tamayo) "mis obras públicas".

El 26 de septiembre el grupo guerrillero llega al Abra del Picacho, caserío de unos 114 habitantes, situado a 2 280 metros, el punto más alto alcanzado hasta ese momento. Ahora marchan por un terreno diferente donde los campesinos viven más cerca unos de otros y la escasa vegetación hace que utilicen los accidentes del terreno para no ser vistos.

A la una de la tarde, sale al frente de la Vanguardia hacia Jagüey, camino de La Higuera. Media hora después se escuchan los disparos que anuncian la caída del grupo en una emboscada.

Sobre la árida tierra de la quebrada del Batán, a un kilómetro de La Higuera caen Miguel, Julio (Mario Gutiérrez Ardaya) y Coco Peredo. Horas después de conocer la dolorosa noticia, el Guerrillero Heroico realiza la evaluación póstuma del combatiente: "Muere en la sorpresa de La Higuera. Fue un gran combatiente y un espíritu ejemplar. Una gran pérdida".



GRUPO DE HISTORIA DE LA LUCHA REVOLUCIONARIA EN SANTA CLARA (ACRC)

LIDIA Y CLODOMIRA


VILLACLARA
HÉROES ETERNOS DE LA PATRIA




Lidia Esther Doce Sánchez, Velasco, Holguín, 26 Agosto 1916
Clodomira Acosta Ferrals, Cayal, Manzanillo, el 1 de febrero de 1936
Detenidas en San Miguel del Padrón 12 Septiembre 1958
Torturadas, asesinadas y desaparecidas el 17 de Septiembre 1958

Milenio acaba de publicar una obra que contribuye al gigantesco movimiento editorial del país y estimula el creciente hábito de leer; está firmada por Gaspar González –Lanuza y evidentemente es un homenaje a las extraordinarias hazañas clandestinas realizadas, durante la Guerra de Liberación, en la Sierra y el llano, su titulo: Clandestinos. Héroes vivos y muertos.

Los protagonistas de esas historias habían compartido relaciones combativas con el autor y entre ellos se hallan Jorge Fernández Alderí (Higinio) financiero nacional de la Sección Obrera del Movimiento 26 de Julio; Nicomedes Cárdenas Alemán, destacado combatiente del 26 y el Comandante Delio Gómez Ochoa, jefe de acción nacional, del M /26/7, quien al llamado de nuestro máximo líder pasó a desempeñarse como jefe del Cuarto Frente Oriental Simón Bolívar.

El momento recogido en el texto coincide con la segunda mitad de 1958, considerada una etapa de considerable progreso en la marcha revolucionaria. Día a día, se acercaba el desenlace. Ya en esos meses se había ordenado por el Comandante en Jefe el avance de las columnas hacia la región occidental.

Precisamente en esa zona, se incluye la provincia de Pinar del Río, donde nació González-Lanuza, quien en 1955 se vinculó a la lucha en diferentes frentes. En ellos permanece hasta el final de la contienda, en 1959, como clandestino, con el nombre de Teodoro.

Un testimonio invaluable

Las vivencias del escritor llegan de forma amena y profunda y convierten el libro en una prueba testimonial invaluable. Entre los relatos resalta el de dos mujeres extraordinarias, las legendarias Lydia Doce Sánchez y Clodomira Acosta Ferrales, mensajeras del Che y Fidel, las cuales habían venido a la capital enviadas por ellos para cumplir riesgosas encomiendas.


Cercano un nuevo aniversario de los hechos, estamos reproduciendo algunas partes del libro como homenaje muy específico a tan bravas cubanas.

Conocedor de las condiciones en que se precipitaron para ambas las últimas horas de vida, este autor supera otras páginas ofrecidas. Solo alguien que hubiera estado muy cerca podría expresarse con tal riqueza de elementos y ajuste a lo sucedido, como lo hace Teodoro.

El secuestro de la Virgen

Ellas llegaron a la capital por vías diferentes y en el primer momento se alojaron separadas. Corrían los días finales de agosto y los primeros de septiembre. En recorrido de pocos minutos a través de la bahía, en municipio muy cercano a la capital, tendrían lugar festejos populares en honor a la Virgen de Regla, patrona religiosa del pueblo.

Las actividades tradicionales se vieron seriamente afectadas porque un comando del 26 sustrajo de la iglesia la imagen. Los autores estaban bien al tanto de cuán lejos estaban los vecinos de jolgorios y celebraciones en medio de la guerra extendida a todo el país.


El día 5 Lydia participó directamente en el secuestro en circunstancias extraordinarias, cooperó al traslado de la imagen a lugar seguro. Actuó junto a Gustavo Más, Amador del Valle Portilla, Víctor Tejedor, Griselda Sánchez Manduley y otros compañeros. Clodo no llegó hasta el día 10.

Paralelamente a estos hechos, los mismos compañeros vinculados al secuestro debieron participar en el ajusticiamiento de un chivato conocido por El Relojero. Eran momentos en que la actividad revolucionaria había alcanzado un alto nivel y las acciones en las montañas estaban en correspondencia con una serie de ofensivas militares en el llano que, según Lydia informó, llevaba a cabo el Ejército Rebelde y tenía en jaque a la tiranía.

Como se precipitaron los acontecimientos

Debe suponerse cual sería la respuesta del aparato represivo del régimen ante las fiestas suspendidas y el escándalo provocado por los acontecimientos. Las mensajeras debían protegerse a toda costa y los esbirros estaban demasiado interesados en mantener al tirano, del que se consideraban amigo, mediante detenciones, crímenes y torturas.

Dos mujeres: un destino

Lydia cumplió 43 años ese 28 de agosto, pero aparentaba más; había nacido en Velasco, Holguín, en el oriente norte cubano. Clodomira, en cambio, no parecía tener 22 años, era de Cayayal, en Providencia, Manzanillo, hoy provincia de Granma. Un lugar apartado y sin escuelas, en el que nunca aprendió a leer. Compañeras de lucha, encontrarse aquí, las alegró mucho.

González Lanuza detalla, convenientemente, cómo se produjo la vinculación con los sucesos del apartamento del Reparto Juanelo, donde finalmente se produjo la masacre en que fueron asesinados por la policía los participantes en el ajusticiamiento de El Relojero, con quienes se encontraban las mensajeras.

En la página 30 aclara bien como las características del sitio fatal no se ajustaban a los requisitos que debía tener una vivienda que alojaría a combatientes clandestinos y él confiesa que no gustó del lugar.

Después de insistir para que no se quedaran, pudo convencer a Lydia; a Clodomira no. Según explicó, ella había dado aquella dirección por si era preciso localizarla y su sentido del deber estaba por encima del peligro, aunque estuviera de acuerdo no podía aceptar el cambio. A ese lugar, para no dejar sola a la amiga, regresó Lydia y allí estaban cuando el baño de sangre cubrió la vivienda.

Los asesinos lograron hallar a confidentes que traicionaron y dieron la dirección y hasta allá, hoy municipio de San Miguel del Padrón en La Habana, fueron en la madrugada del 12 de septiembre. “Nosotros estamos de visita, oyeron testigos que decían las mujeres”, pero después gritaban: “Asesinos acaben de matarnos”, unido a quejidos y gritos terribles.

Al atardecer del mismo día, algunos compañeros, junto a un eclesiástico, visitaron el necrocomio y comprobaron que en la morgue estaban los cadáveres de Reinaldo Cruz, cuyo cuerpo presentaba 52 perforaciones de bala y otras tantas sus compañeros, Alberto Álvarez, Onelio Dampier y Leonardo Valdés; pero no había ninguna fallecida.

Tras los asesinatos y la detención de ellas, dos preguntas angustiosas estaban en el centro de la preocupación de todos, junto a la inquietud por sus vidas, cuales serían las consecuencias de intentar arrancarles información.

Solo logrado el triunfo de enero se pudo saber la verdad, muchos de los asesinos eran los detenidos, Eladio Caro, lugarteniente del sanguinario Esteban Ventura, habló antes de ser fusilado: De Juanelo fueron conducidas a la Oncena Estación, herida la mujer gruesa y mayor (Lydia) con un tiro a sedal en un glúteo que sangraba profusamente y Ariel Lima la empujó.

La mulata flaquita (Clodo) se soltó de su captor para defenderla En el sótano siguieron golpeándolas, atrozmente. Ventura quiso interrogarlas, pero nada dijeron, después Laurent, otro de los asesinos, tampoco lo consiguió. Fue éste, sin sacarles una sola palabra, quien en la madrugada del 17, ya moribundas, las lanzó al mar.
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Publicado en Trabajadores por Antonieta César el 19/08/2007

Lydia y Clodomira: clandestinas, vivas siempre
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GRUPO DE HISTORIA DE LA LUCHA REVOLUCIONARIA EN SANTA CLARA (ACRC)

Martires Villaclareños del 5 de Septiembre 1957

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HÉROES ETERNOS DE LA PATRIA




Laureano Anoceto March
Seibabo, 4 de julio 1910 - Santa Clara 5 Septiembre 1957

Laureano Anoceto March nació en la finca "Agramonte', barrio Seibabo el 4 de julio de 1910. Desde joven mostró su rebeldía ante la injusticia y opresión en que vivía el país.

En 1931 participó en un alzamiento contra la tiranía machadista. En esas acciones cayó Rolando Pardo en un combate librado en Seibabo. Anoceto fue presentado después a las autoridades y regresó a sus habituales labores del campo.

Siempre inconforme con la dramática situación que vivía la nación, simpatizó desde el primer momento con la lucha revolucionaria que comenzó con el Asalto al Cuartel Moneada. Integrado a la clandestinidad desde la formación de los primeros grupos guerrilleros en la Sierra Maestra, Anoceto desarrolló una gran labor que le permitió obtener el grado de Teniente en la lucha dentro de la ciudad.

Con el fin de apoyar el levantamiento de Cienfuegos del 5 de septiembre de 1957, Laureano Anoceto junto a otros compañeros, salió a las calles de Santa Clara con el propósito de cerrar comercios y revolucionar la ciudad, a fin de evitar que las fuerzas del Regimiento salieran a combatir a los luchadores cienfuegueros.

El intento revolucionario en aquella ciudad no tuvo éxito y Anoceto resultó sorprendido por el SIM y detenido junto a su hijo Eduardo, torturado brutalmente y más tarde asesinado. Su hijo y compañero de luchas fue también ultimado por los esbirros del tirano. Laureano Anoceto entregó su vida por lo que fue su más grande anhelo, la libertad plena de la Patria.



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Eduardo Anoceto Rega
Santa Clara 31 Diciembre 1936 - Santa Clara 5 Septiembre 1957

El 31 de diciembre de 1936 nació en Santa Clara Eduardo Anoceto Rega, en el seno de una familia humilde y trabajadora.

Su padre Laureano Anoceto March había sido un combatiente revolucionario contra la tiranía machadista.

Asistió a una escuela rural para cursar la enseñanza primaria y después trabajó corno acomodador en un cine.

Influido por las ideas revolucionarias del padre, las que compartía por completo, Eduardo se integró a los que luchaban para derrocar la tiranía impuesta al pueblo de Cuba el 10 de marzo de 1952. Tuvo intensa actividad clandestina, ya que participó en actos de colocación de artefactos explosivos, izamiento de banderas del movimiento 26 de Julio y otras acciones.

Cuando los sucesos del 5 de septiembre de 1957, un grupo de revolucionarios de Santa Clara se lanzó a la calle con las armas en la mano para cooperar con los combatientes cienfuegueros, entre ellos se encontraban Eduardo y su padre Laureano. Capturado vivo por la policía fue atrozmente torturado y luego asesinado.

Su cadáver apareció en Seibabo.



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Rubén Carrillo Sánchez
Santa Clara 13 Abril 1938 - Santa Clara, 5 Septiembre 1957

El 13 de abril de 1938 nace en la ciudad de Santa Clara Rubén Carrillo Sánchez, en el seno de un hogar humilde.

Debido a la difícil situación económica familiar, Rubén se dedicaba de día a realizar distintas actividades tales como limpiar zapatos y otras, y por la noche estudiaba la enseñanza primaria. Así logró alcanzar hasta el 3er. grado. Ya mayorcito trabajaba en una pastelería de esta ciudad.

Rubén fue uno de aquellos jóvenes que sintieron muy hondo el traidor golpe del 10 de marzo y que pronto se integra a la lucha contra la tiranía.

Con el Movimiento 26 de Julio realiza distintas actividades clandestinas tales como venta de bonos, colocación de banderas y petardos, además fue correo que llevó armas y medicinas para los combatientes del frente guerrillero del Escambray.

Cuando los sucesos del 5 de septiembre de 1957, Rubén es de los que con un grupo de compañeros revolucionarios se lanza a la calle, con el arma en la mano, para impedir el envío de refuerzos a Cienfuegos.

El movimiento fracasa en Santa Clara, y Rubén es delatado por el dueño del edificio donde se refugió y capturado vivo aquel mismo día, torturado bárbaramente y asesinado después por los esbirros de la policía. Su cadáver aparece al día siguiente en la Carretera de Manicaragua. Contaba sólo 19 años de edad al dar su vida gloriosa.


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Alberto Ríos Mayea
Caibarién, 7 de Agosto de 1926 - Cienfuegos, 5 de Septiembre 1957 Dentro del nutrido grupo de marineros cienfuegueros qus el día 5 de septiembre de 1957 respaldaron con las armas la acción preparada por el Movimiento 26 de Julio, se encontraba Alberto Ríos Mayea, natural de Caibarién, e hijo de padre proletario, pudo asistír a la escuela primaria por poco tiempo.
Muy joven aún ingresa en la Marina de Guerra como mecánico donde mediante su superación llegó a alcanzar el grado de Sargento Mayor.

Caracterizado por su buen carácter y alto sentido de la responsabilidad no podía ver con indiferencia la situación imperante en Cuba después del 10 de Marzo, y es por ello que, al desencadenarse la acción preparada por el M-26-7, es de los primeros que se une y participa de modo activo en las acciones armadas que se producen.

Su puesto de combate estuvo en la Jefatura de la Policía y allí luchó al lado de otros compañeros hasta la muerte.




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Dimas Martínez Padilla
Ranchuelo,15 Enero 1909 - Cienfuegos,5 Septiembre 1957

Dimas Martínez Padilla, nacido el 15 de enero de 1909 en Ranchuelo, formó parte del grupo heroico de marinos que el 5 de septiembre de 1957 tomaron, por breves horas, la ciudad de Cienfuegos.

Sus primeros estudios les hace en su ciudad natal y los termina en Cienfuegos hacia donde se habían trasladado los padres.

En 1929 viaja a Estados Unidos donde estudia la carrera de Contador y de taquígrafo en inglés. Al regresar termina el Bachillerato y se matricula en la Universidad de La Habana.

En 1933 ingresa en la Marina de Guerra con los grados de Sargento Taquígrafo. Poco tiempo después y mediante estudios realizados en la Escuela del Mariel, obtiene los grados de Alférez de Fragata.

El buen carácter y la forma noble con que trataba a sus subalternos le hizo ganar el cariño y el aprecio de todos.

Cuando se comienzan los preparativos por el Movimiento 26 de Julio, que culminarían con el alzamiento del 5 de Septiembre en Cienfuegos, se incorpora a los mismos. Al no llegar a tiempo la contraorden suspendiendo la acción, el M-26-7 desencadena la misma, a la que se suman numerosos marinos de la base de Cayo Loco, entre ellos Dimas Martínez.

Las milicias del 26 de Julio, conjuntamente con los marineros sublevados, ocupan la ciudad y se baten bravamente contra fuerzas muy superiores en número, a las que le causan grandes bajas.


Dimas Martínez, con los hombres a su mando, ocupa el Colegio "San Lorenzo" que mantuvo la resistencia hasta altas horas de la noche, en que agotado el parque es hecho prisionero conjuntamente con otros marinos allí combatientes.

La soldadesca batistiana enfurecida por la tenaz resistencia que habían hecho Dimas y sus hombres, los ametrallaron ya indefensos asesinándolos a todos, que de esta forma pasaron a integrar el grupo de los Héroes Eternos de la Patria.


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Jacobo Cruz Espinosa

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HÉROES ETERNOS DE LA PATRIA




Jacobo Cruz Espinosa
Cabarién, 26 Noviembre 1928 -Pino Tres, Camaguey,27 Septiembre 1958

Nació en Caibarién el 26 noviembre de 1928. Cursó la enseñanza primaria en la escuela "Ricardo de la Torre", y desde muy joven comenzó a trabajar como ayudante de camionero.

Interesado en la lucha por el adecentamiento del país ingresa en el Partido Ortodoxo.
Se inspiraba en los textos de Martí de quien era asiduo lector.

En busca de nuevas perspectivas económicas marcha a La Habana y trabaja como chofer en una fundición situada en Arroyo Apolo, y más tarde como viajante de la misma. Este tipo de trabajo le permitió establecer relaciones con elementos revolucionarios, entre ellos Marcelo Salado y Alberto Pis, uniéndose al Movimiento 26 de -Julio. Su trabajo como viajante le facilitó transportar propaganda. Además realizó diversos actos de sabotaje. Perseguido por los sicarios del régimen tiene que salir de La Habana y regresa a Caibarién, donde está varios días clandestino.

Al retornar a La Capital establece varios contactos y coordina su marcha hacia la región oriental a fin de unirse al Ejército Rebelde. Formó parte de la Columna No. 11 "Cándido González", que operaba en la provincia de Camagüey. El día 27 de septiembre de 1958, en la zona conocida por "Pino Tres", el ejército preparo" una emboscada a la Columna No. 11, y en la acción que se produce, Jacobo Cruz es muerto por un disparo cuando conducía uno de los camiones en que marchaban los combatientes.



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EL LEVANTAMIENTO DE CIENFUEGOS


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EL LEVANTAMIENTO DE CIENFUEGOS
5 SEPTIEMBRE 1957




El despertar del día 5 de septiembre de 1957, marcaría para 1os cienfuegueros una de las páginas más gloriosas en la guerra de liberación dirigida por el 26 de Julio.

En un informe que Julio Camacho envía a la Dirección Nacional del 26 de Julio en el propio mes de septiembre de 1957, expresa sus impresiones personales de aquel heroico acontecimiento. Por las medidas de seguridad que se observaban en los documentos de la clandestinidad, en este informe no aparecen nombres de participantes, pero tiene el valor testimonial de primera mano:


EL INFORME DEL COMANDANTE JULIO CAMACHO AGUILERA :

-Comenzamos a formar pelotones combinados de marinos y civiles, uno recibió instrucciones de rendir la Policía Marítima, otro la Policía Nacional y un tercero de tomar posiciones en los alrededores de la Guardia Rural.
-Dos máquinas tripuladas por marinos fueron destinadas a efectuar la detención del jefe del cuartel de la Guardia Rural, en su residencia libraron el primer encuentro con los custodios, resultando muerto uno de ellos, se suspendió el fuego para no causar daño a la familia que se encontraba dentro de la vivienda.

-Uno de nuestros jeep tripulado por civiles que se dirigía hacia la calzada se encontró con un patrullero enemigo que inició fuego contra el jeep, estos respondieron con energía, resultando muerto los tripulantes del patrullero.

-En la policía marítima el pelotón logró la rendición de estas sin mayores esfuerzos, incorporándose a nuestras filas la mayor parte de sus miembros, las que fueron enviadas a reforzar a los que sitiaban a la Policía Nacional, haciéndose más estrecho el cerco sobre ésta.

-El comandante Beltrán se negó a rendirse, iniciándose el ataque con fuego de fusilería y ametralladora, lo que no pudo resistir aceptando la rendición y quedando prisionero él y muchos de sus oficiales y policías.

-A partir de ese momento, la revolución fue dueña absoluta de la ciudad de Cienfuegos.

Soldados procedentes de los pequeños puestos militares que acudían a reforzar el cuartel, fueron hechos prisioneros por nuestros hombres, situados previamente en la entrada de ciudad, lo que hace más difícil la situación del ejército.

- El teniente Rosell que había asumido el mando del cuartel, comienza a tramitar la rendición, pero al tener noticias que el movimiento se circunscribía a la ciudad de Cienfuegos y conocer el envío refuerzos de las ciudades de Matanzas y Santa Clara y los bombardeos de la aviación le hizo mantenerse en su posición de resistencia.

- -El hostigamiento constante de la aviación sobre nuestras posiciones y la carencia de armas apropiadas para combatirlas, hacía difícil el sostenimiento de las mismas y decidimos concentrar nuestro recursos en la estación de la Policía Nacional, en el colegio San Lorenzo y el Distrito Naval, desde cuyos puntos a pesar de que se aproximaban los tanques y refuerzos de infantería nos dispusimos a resistir hasta las últimas consecuencias, con la remota esperanza de que en La Habana se cumplieran los planes trazados.

-Serían alrededor de las dos de la tarde, la lucha es sangrienta, los primeros pelotones de soldados son certeramente batidos por el fuego de nuestros hombres que firmes en sus posiciones se niegan a abandonarla, mientras, en el Distrito Naval sigue el ametrallamiento y bombardeo, nuestros artilleros leales a su patria y a la libertad, desafían la muerte resistiendo con fuego de ametralladora 50, emplazadas en lo alto del edificio.

-El cañonero 101 que se había mantenido al lado de los revolucionarios no está en el puerto, ignoro la razón de su partida, me informan que desde las doce del día ha salido en busca de una fragata en las afueras de la Bahía, se hacen esfuerzos por establecer contactos telegráficos con ellos, pero todo es inútil.

-En el 101, se me asegura se halla el compañero militar que la noche antes nos acompañara desde la ciudad de La Habana. -Son las cinco de la tarde y nuestros hombres reclaman el envío de Parque (proyectiles), tarea difícil, pero hay que suministrarlo, rápidamente se carga un camión y lo enviarnos hacia el lugar tripulado y defendido por unos veinte hombres, es casi imposible llegar, los hombres se arriesgan tomando posiciones y responden al fuego enemigo, protegiendo el camión y un combatiente muy joven logra conducir el carro hasta el lugar necesario, más tarde supe que se batió como un héroe, pereciendo en la batalla a altas horas de la noche.

-El tiro de las diferentes armas y los cañonazos en los combates estremecían a Cienfuegos. Mientras sus pobladores derrochaban heroísmo revolucionario, enfrentándose solos a las Fuerzas Armadas de la tiranía, incluyendo aviones cargados de bombas que volaban rasando los techos de la ciudad con su amenazadora carga explosiva, abrumaba la presencia de los compañeros muertos y heridos.

-Las acciones se desataron en cadena por la ciudad en un hecho sin precedentes, el pueblo estaba respondiendo al 26 de Julio que armó a las milicias y al pueblo cienfueguero, los que combatieron dando vivas al 26 de Julio, viva, a Cuba libre y a Fidel.


FIN DEL INFORME DE JULIO

A las acciones ocurridas aquel día, le siguieron semanas angustiosas para los revolucionarios que participaron en el levantamiento armado.

Decenas caían víctimas de la persecución de los cuerpos represivos que la tiranía lanzó contra ellos, marinos milicianos y civiles pagaron con su sangre el precio de la justicia. Después de las primeras ejecuciones y de los arrestos masivos a todos los sospechosos de haber tenido vínculo con las acciones revolucionarias, los sicarios concentraron la persecución contra los "cabecillas" que habían dirigido el levantamiento armado contra la tiranía.

Dionisio San Román con el propósito de hacer contacto con una fragata a la entrada de la bahía se había retirado desde horas tempranas del día 5, con la tripulación del Cañonero 101 bajo el mando de Saturnino Martínez, el que cumpliendo la orden del mando batistiano lo entregó a sus verdugos, donde fue sometido a brutales torturas hasta causarle la muerte.

Los cuerpos represivos no habían podido obtener la identificación del miembro del 26 de Julio, por lo que lo circularon como: "Un hombre alto, delgado, de modales suaves, altamente peligroso". "El Hombre de Cienfuegos", lo llamaría Celia Sánchez, cuando hurgando en la historia, motivada por su acostumbrado interés por esclarecer la verdad, encontró un Jacobo y un Gastón, nombres de guerra de Julio Camacho Aguilera, El mismo que logró en Cienfuegos, burlar el cerco de sus perseguidores y regresar a Santa Clara, para incorporarse a su trabajo como Jefe Provincial de Acción y Sabotaje.

Cómo fue posible escapar de una ciudad totalmente tomada por los cuerpos represivos de la tiranía, ansiosos por descargar su fuña contra los que habían quebrado la "unidad monolítica de las Fuerzas Armadas de la tiranía"?, como proclamaba el general Batista, La respuesta la encontramos en los mecanismos organizativos del Movimiento 26 de Julio. En el valor y desprendimiento personal de sus miembros y entre ellos, en este caso, los hermanos Curbelo Morales, Quienes arriesgando sus vidas y las de otros familiares, rastrearon los suburbios de la ciudad conocedores de sus laberintos, hasta reunir a varios de los que habían participado en aquellos combates.

Camacho desconocía la ciudad para encontrar por sí solo el lugar más seguro para evadir la represión. Las gestiones para atravesar la ancha bahía y alcanzar la ruta que lo llevara al Escambray habían sido infructuosas. Había perdido mucho tiempo tratando de poner a salvo a los grupos de combatientes que resistían desesperadamente, esperando la reacción de la conspiración nacional.

En esta espera los combates no aflojaron, los regimientos armados procedentes de Santa Clara, Matanzas, Columbia con el Regimiento 10 de Marzo y una compañía de infantería procedente de Camagüey penetraron en la ciudad. Las milicias y marinos cienfuegueros, les causaron fuertes bajas en los primeros momentos, pero la superioridad en hombres, armas y preparación para el combate, les fue dando ventajas, y repuestos de la sorpresa que les ocasionó el primer descalabro, tomaron calles y lugares estratégicos de la ciudad y sus alrededores.

Al caer la tarde del día 5, después de más de doce horas de ocupada la ciudad por los revolucionarios bajo intensas acciones combativas, el cabo Santiago Ríos, Jefe de la célula del 26 de Julio en el Distrito Naval de Cienfuegos, recomendó a Camacho abandonar el lugar ante el avance de las fuerzas enemigas que continuaban siendo apoyadas por la aviación.

En horas de la noche, los oficiales de la Marina piden a los milicianos que se retiren de las posiciones donde combatían juntos, pensaban que por su condición de militares, sus propios compañeros de armas los respetarían físicamente, e insisten a los combatientes del 26 de Julio que se retiren.

Después de analizar la situación, Camacho ordena la retirada y se propone hacer un recorrido para apreciar la situación general, lo acompañan: Pedro Antonio Aragonés (Totico), Raúl Coll, Miguel Merino, Osvaldo Acosta y Leopoldo Jova. Salen del Cayo y se dirigen al centro de la ciudad, donde pretenden unirse los milicianos y marinos que combaten a las órdenes del teniente Dimas Martínez Padilla. En el trayecto encontraron al Jefe de la Cruz Roja doctor Serafín Ruiz de Zárate, quien les informó que las ropas enemigas habían ocupado las calles de acceso, lo que hacía imposible el avance de Camacho y sus compañeros.

El momento se presentaba lleno de peligros para los combatientes las tropas de la tiranía cerraban un cerco militar en torno a Cienfuegos' se requería de decisiones urgentes para no sacrificar vidas inútil mente; había que poner fin a los combates y buscar la forma de ganar el Escambray.

Llegan a la costa y encuentran a Mario Benítez, más conocido por Arañita, que tripulaba la embarcación Iraida, bastante endeble que utilizaba para transportar leña y carbón. Lo presionan para que los lleve al otro lado de la bahía rumbo a Trinidad. Benítez se da cuenta que aquellos hombres armados vienen del combate y necesitan ayuda, les explica que su embarcación no está en condiciones como para hacer un largo recorrido, pero que los puede llevar al Cayo Ocampo, donde podían hacer contacto con los hermanos Lora, que tienen una embarcación que si tiene condiciones para hacer el recorrido.

Al llegar al Cayo, la referida embarcación estaba en reparación y tenía el motor desarmado. Camacho le dice a Benítez que mientras ellos hablan con Lora, él esconda el barco Iraida, debajo de las uvas caletas para bajar las armas sobrantes y esconderlas en el Cayo, para recogerlas en otra oportunidad. La infructuosa gestión los obliga a regresar a Cienfuegos en la misma embarcación del carbonero, quien los condujo hasta la Avenida 40 número 3303 donde se encontraba una pescadería que daba al litoral, que pertenecía a los hermanos Villalonga. Desde allí se divisaba una larga franja de la costa, el lugar no era seguro y algunos compañeros prefirieron marcharse, entre ellos Raúl Coll, Osvaldo Acosta, Leopoldo Jova y Totico Aragonés; quedaron en la pescadería Camacho y Merino.

A lo largo del país, la noticia del levantamiento armado de Cienfuegos se va abriendo paso con muchas limitaciones, los partes de la tiranía se podían escuchar a través de las microondas del Ejército, cuando la prensa era censurada por el gobierno, de esta forma escuchamos cuando uno de los pilotos, que era hijo del general Tabernilla Dolz, proclamaba con jactancia haber incendiado a Cienfuegos, lo que quería decir que el bombardeo a la ciudad había sido muy grande.

Los dirigentes del 26 de Julio de Santiago de Cuba y La Habana, comenzaban a cursar cartas que expresaban una valiosa información. El mismo día 5 el comandante Rene Ramos Latour preocupado a Faustino Pérez, solicitando información de lo que ocurre en Cienfuegos y en horas de la tarde, justo a las cinco, Faustino le escribe una larga carta en la que entre otras cosas le dice: Aquí la situación es confusa, a las 5 p. m....En las horas del mediodía comenzó a decirse que la Marina se sublevó en Cienfuegos... Hace poco rato comprobamos que efectivamente se está peleando, pero no sabemos bien la situación... Una llamada del Jefe del Regimiento de Santa Clara a Columbia pedía enviaran refuerzos a Cienfuegos porque él no podía enviar más...

A esta altura no sabemos las causas de que aquí no se hayan producido los hechos esperados. Prima la confusión. Hay bolas. Se rumora que Mariel está en rebeldía y que en Columbia han aplazado la hora. Hemos tenido choques con la policía, con bajas por ambas partes (dos de los nuestros).

Mientras los dirigentes del 26 de Julio en la capital, se angustiaban sin tener noticias de la real situación. En la sureña ciudad cienfueguera, se estaba cerrando uno de los episodios más heroicos realizado por el pueblo en la guerra contra la tiranía. Ya al filo de las dos de la madrugada del día 6, el dominio de la ciudad por las fuerzas del régimen, hacía cada ves más cercano el final de las acciones. Se fue acallando el estampido de las armas, esporádicos disparos de fusiles y ráfagas de ametralladoras hacían presumir la muerte de uno o varios combatientes.

Camacho y su compañero permanecían en la vieja pescadería costera, tratando de evadir el rastreo y los registros que los cuerpos armados ya estaban realizando. La situación de la familia que les dio cabida no podía ser más difícil: un enfermo de gravedad, un local destartalado, la miseria típica de un pescador de aquellos tiempos. En los albores de la mañana del día 6 están los refugiados en permanente vigilia.

A través de las rendijas de las tablas de las paredes, los revoluciónanos bien armados y decididos a defenderse antes de caer prisioneros, podían ver una larga franja de la costa por donde las tropas del capitán García Olayón realizaban los registros, volteaban los botes de los pescadores que se encontraban sobre la playa, afanosos por encontrar a insurrectos que habían levantado en armas a la ciudad.

Con el presagio de un enfrentamiento en aquel lugar, los dos hombres veían como se aproximaban a la pescadería que les servía de refugio provisional. Ante la impaciencia de su compañero por abrir fuego Camocho le orientó esperar, abriremos fuego cuando estén a veinte metros. Parecía inevitable el combate, de pronto quedaron sorprendidos sin poder creer lo que estaban viendo, García Olayón detenía la búsqueda y ordenaba a sus hombres la retirada.

Pasado aquel peligro, pensaron cómo hacer contacto con el 26 de Julio para salir de aquel lugar, un miembro de la familia de la pescadería le serviría de mensajero. Camacho se dirige al doctor Osvaldo Dorticós Torrado y Miguel Merino a Lidia Abella, esposa de Raúl Curbelo Morales, valeroso luchador clandestino que al conocer que un grupo de revolucionarios del levantamiento cienfueguero pedía ayuda, sin perder tiempo, confió a su hermano Merejo, que estaba menos chequeado por las autoridades, la preparación de la delicada operación para rescatarlos de la ciudad sitiada por las tropas sedientas de venganza. Merejo concibió el plan con la participación y ayuda de algunas mujeres y niños de la familia, para realizar el traslado de los revolucionarios hasta una posada que ya no existe.

Angelina Curbelo Morales, Carmen Dacosta Gatel acompañadas de sus dos hijos pequeños, Oscarito y Carmen Margarita de 2 y 5 años, recogieron a Camacho y a Merino en la pescadería y los llevaron hasta la posada, venciendo así el más difícil trayecto al sacarlos del área más peligrosa del recorrido. Desde la habitación de la posada, los dos saltaron por una ventana, cayendo en la línea de ferrocarril que pasaba por detrás, allí los esperaba Humberto Vera, un guía que Merejo había situado previamente. El guía los condujo con muchas precauciones a campo traviesa para no ser vistos hasta un punto conocido corno Cocalera, donde los esperaba Merejo, manejando el auto que los llevó a la finca Aguadita de la familia Curbelo, en Rodas.

Todo el recorrido lo hicieron en horas de la noche, y una vez en la finca los escondieron en un cañaveral, un refugio natural rodeado de altas cañas de azúcar, en medio de las cuales crecían cinco palmas reales y una mata de guásima, tres piedras de unos dos metros de alto completaban el refugio que serviría de hogar. Posteriormente fueron incorporados, Raúl Coll, César Raúl Villalonga, El Marina, Y Manuel Pérez, Titi. Permanecieron allí por espacio de 11 días, durante los cuales Raúl Curbelo pasaba con ellos largas horas durante la noche, haciéndoles compañía y vigilando la seguridad de sus compañeros, corriendo con ellos el peligro que estaban viviendo.

Conciente estaba la familia Curbelo-Morales, del precio que tendrían que pagar, si los cuerpos represivos conocieran que ellos evitaron que un grupo de los revolucionarios cienfuegueros cayeran en sus manos asesinas.

Las gestiones para sacar del cañaveral a cada compañero requirieron de pasos que salían del marco de la finca y fue necesario enviar un mensaje a la ciudad de Santa Clara, para informar a la Dirección del Movimiento que su Jefe de Acción y Sabotaje, Jacobo, estaba en Aguadita y que debían coordinar todos los detalles: transporte, fecha, hora y lugar para realizar el traslado a Santa Clara. Merejo no tenía muchos vínculos con los compañeros de Santa Clara y pidió Jacobo la dirección de la familia y algo que le sirviera para identificarse, porque había decidido ir personalmente a coordinar el asunto. Camacho le entregó la foto de una bebita y sonriendo le dijo: "Cuídamela, es la foto de mi hija que apenas conozco".


LA FINCA AGUADITA

Las noches de largas vigilias en el cañaveral, daban lugar a recuentos de diversos temas políticos o familiares, proyectando el futuro de la patria revolucionaria salían los recuerdos del origen del matrimonio Curbelo-Morales, emigrantes españoles, como tantos que atesoraban puros valores. Ricardo Curbelo, dueño de Aguadita enclavado en el municipio de Rodas, fomentó una próspera finca ganadera de 63 caballerías de tierras fértiles, donde crecía también la caña y los frutales, la casona colonial cobijó al matrimonio de cuya unión creció una descendencia saludable y vigorosa, que compartió con sus padres los trabajos y la administración de la finca. Buenos Jinetes y bien plantados criollos, recorrían los contornos: Abreu, Arisa, Limones, Rodas, Aguada, Palmira, Cienfuegos donde cultivaban amistades que los admiraban, respetaban y querían. Pulieron el intelecto con estudios académicos y se enfrentaron a la injusticia 7 a la politiquería y fueron convirtiéndose en canteras para integrar el Movimiento Revolucionario 26 de Julio, llamado a combatir la odiosa tiranía implantada en Cuba el 10 de marzo de 1952.
Poco a poco Aguadita, donde estaba el hogar familiar entró a formar parte de la historia del acontecimiento revolucionario cienfueguero. La familia sabía que se exponía a riesgos muy peligrosos que encontrarían repercusión dos meses después, cuando el capitán de la división de la Policía Nacional, Evelio Matas Rodríguez, acompañado con personal a sus órdenes, asaltó la casa buscando tardíamente armas y hombres escondidos. La frustrada operación tuvo como resultado final, dispararle a Raúl con intenciones de matarlo el hecho tuvo una reacción tan enérgica en los familiares de este que los agresores no pudieron rematarlo.

En Aguadita, Milagros Otero cada madrugada preparaba el aromático café que recién colado, lo enviaba al refugio de los heroicos combatientes, unas veces con su esposo Nico Cabrera o con Bartolo, ambos empleados de confianza de la familia, salían cada madrugada para iniciar el ordeño y antes de amarrar las vacas, con muchas precauciones dejaban el café a los compañeros ocultos en el cañaveral. Camacho y sus acompañantes se mantenían alertas a cualquier ruido, pero los que podían llegar, anunciaban su presencia con una contraseña que solo ellos conocían.

Raúl y Merejo fueron sacando del cañaveral a cada uno de los compañeros, las rastras que salían de la finca con ganado, fue la forma idónea que utilizaron, haciéndolos pasar por empleados de la ganadería.

Una vez que todos se habían marchado, Camacho salió en la grupa de un caballo jineteado por Raúl, hasta las proximidades del poblado de Palmira, donde lo esperaba Nena Gómez Lubián, miembro del 26 de Julio de Santa Clara, con un automóvil manejado por un médico villareño de apellido Bosch, quien en el momento recoger a Camacho puso como condición que dejara las armas, ante la negativa de este de viajar desarmado, Curbelo y Nena apoyaron a Camacho en su determinación de conservar sus armas.

Entre Cienfuegos y Santa Clara, se efectuaban registros por parte del Ejército, los que bloqueaban las salidas y entradas de la ciudad, al igual que lo hacían por todas las carreteras. El viaje estaba sometido a los peligros de los registros. Una torrencial lluvia permitió el cruce del punto más peligroso que estaba en Palmira, la Guardia Rural se guarecía de la lluvia en un establecimiento cercano, lo que facilitó el viaje hasta la ciudad de Santa Clara trascurriera sin problemas.

En Santa Clara, el Movimiento 26 de Julio había realizado un conjunto de acciones como parte del plan trazado en apoyo a Cienfuegos con el resultado de una fuerte reacción represiva que detuvo e diferentes lugares a cuatro combatientes que fueron torturados y finalmente asesinados: Laureano Anoceto March, su hijo Eduardo Anoceto Rega y Rubén Carrillo Sánchez.


LA REPRESIÓN DE LA TIRANÍA

El silencio que la tiranía trató de imponer para quitarle trascendencia al levantamiento armado, no permitía obtener mucha información de lo que ocurrió en aquellos días, no obstante, el diario El Comercio de Cienfuegos publicaba el 7 de septiembre una amplia relación de militares apresados y de traslados a la cárcel de Santa Clara, de personas muertas y enterramientos masivos para su posterior identificación "...los marinos que estuvieron implicados, fueron remitidos a las prisiones militares, para ser juzgados por los correspondientes consejos de guerra...".
La Carta Semanal, Boletín de Información y Orientación del Partido Socialista Popular, publicó en diferentes fechas a partir del 9 de septiembre, el desarrollo de los hechos ocurridos el día 5. Algunos titulares resultan elocuente expresión de lo que había ocurrido en Cienfuegos, algunos de los cuales decían así: "... los sucesos de Cienfuegos y la salvaje represión desatada por el gobierno..." y "... Rebelión entre la marinería de Cienfuegos...".

Entre el 15 y el 18 de septiembre, Rene Ramos Latour, Jefe Nacional de Acción y Sabotaje, hace un amplio informe a Fidel, en el que refiere que la conspiración ha creado gran confusión entre los organismos armados, que fueron detenidos alrededor de 90 oficiales y varios ex ministros. Y que en las distintas acciones realizadas por el 26 de Julio en diferentes lugares, en La Habana habían perdido la vida 10 compañeros y en Santa Clara 4, intensificándose el sabotaje en todo el país.

En la causa No. 1089 de 1957, de la Audiencia de Las Villas, resultaron acusados 173 revolucionarios civiles de los cuales 98 fueron remitidos a la prisión de Santa Clara. Por otro lado, en la causa No. 73 de 1957, fueron juzgados en Consejo de Guerra en el Estado Mayor General del Ejército de la tiranía, 70 marinos acusados de pertenecer a las células del 26 de Julio que había en Cayo Loco, estos habían sido apresados después de sofocado el heroico levantamiento del 5 de Septiembre.



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Tomado de "Historia de una gesta libertadora 1952 - 1958" de Georgina Leyva Pagán- Historia-Editorial Ciencias Sociales, pags 146 a 158.
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GRUPO DE HISTORIA DE LA LUCHA REVOLUCIONARIA EN SANTA CLARA (ACRC)

Dagoberto Cúbela Martín

VILLACLARA
HÉROES ETERNOS DE LA PATRIA




Dagoberto Cúbela Martín
Camajuaní, 9 Marzo 1937 - Fomento,13 Septiembre 1958

Dagoberto Cúbela Martín El 9 de marzo de 1937 nació Dagoberto Cúbela Martín, en la finca "San Benigno",Barrio Salamanca, Municipio de Camajuaní.

En la escuela de ese propio lugar alcanzó hasta él 4to. grado, pues hubo de abandonar el estudio para dedicarse a las labores agrícolas ; tarea que desempeñó hasta su muerte.

Junto a su padre y hermanos, Dagoberto enfrentó el régimen tiránico instaurado el 10 de marzo de 1952. Vendió bonos y recogió armas para los grupos guerrilleros del Escambray.

Era el jefe de un pelotón que operaba en Rosalía, Taguayabón, Remedios y Vueltas.

Las fuerzas represivas, al tanto de sus actividades, rodearon su casa y le detuvieron en unión de varios compañeros y los trasladaron al cuartel de Remedios.

Torturado para hacer que delatara a los que trabajaban a su lado en favor de la Revolución, prefirió la muerte antes que ser traidor.

La noche del 13 de septiembre de 1958 fue sacado del cuartel, junto a Raúl Lara, y a ambos los acribillaron con disparos de ametralladoras en un potrero en el kilómetro No. 6 de la carretera de Fomento.

Raúl Lara Ibarra
Remedios, 12 de junio de 1932 - Fomento,13 Septiembre 1958

Hijo de campesinos, Raúl Lára Ibárra nació el 12 de junio de 1932 en Dolores, municipio de Remedios.

Niño aún su familia radicó en la zona rural de Zulueta en Floridano, Camajuaní.

Desde jóvencito trabajó con su padre en las labores agrícolas y sólo pudo asistir a la escuela primaria.

Cuando se forman las células del Movimiento 26 de Julio, Raúl se integró al grupo dirigido por Dagoberto Cúbela Martín.

Amistoso, sencillo y modesto, pero de carácter firme,realizó con responsabilidad todas las tareas que se le encomendaron, entre ellas venta de bonos y recogida de armas en la zona.

Delatado, Raúl fue sacado de su hogar por las fuerzas represivas el 12 de Septiembre de 1958 y amaneció muerto y brutalmente torturado, en el kilómetro 6 de la carretera a Fomento, junto a su compañero, Dagoberto Cubela.




GRUPO DE HISTORIA DE LA LUCHA REVOLUCIONARIA EN SANTA CLARA (ACRC)

ANTECEDENTES DEL LEVANTAMIENTO DE CIENFUEGOS

VILLACLARA
ANTECEDENTES DEL LEVANTAMIENTO DE CIENFUEGOS










EL PLAN DE ALZAMIENTO HACIA EL ESCAMBRAY

A partir de las orientaciones de Frank País, a mediados de 1957 el Movimiento 26 de Julio en la clandestinidad se organiza militarmente, surgiendo así las Milicias del 26 de Julio en nuestro territorio.

Dentro de las organizaciones estudiantiles se crearon las "Brigadas Juveniles", aunque los estudiantes se subordinaban a su organización, estas brigadas realizaban trabajos en estrecha coordinación con el 26 de Julio.

En la carta circular, Frank analiza las fallas cometidas el 30 de Noviembre y pone mucho énfasis en ayudar al Ejército Rebelde, que se enfrentaba solo a las tropas de la tiranía en la Sierra Maestra.

Entre varios análisis de importancia que Frank hace en la carta, está la siguiente orientación:

...”hay que ir rápidamente a la creación de varios frentes más, en orden de efectividad e importancia, de ahí que sea labor de todas las direcciones Provinciales y municipales el hacer labor intensa en las regiones que pudieran utilizarse para futuros frentes, estudiarlas, hacer contactos, mantenerlos, aportar, en fin todos los detalles a la dirección nacional pero en forma discreta, sin despertar revuelos, sin prometer nada, ni hablar más de la cuenta, la dirección nacional hará los estudios y resolverá lo que crea más conveniente y posible."

Las Villas ya venía madurando la idea de abrir un frente guerrillero en el Escambray, contaban con una célula del Movimiento 26 de Julio en Cayo Loco, Distrito Naval del Sur, integrada por marinos, cuyo jefe era el cabo de la marina Santiago Ríos, que en sus inicios de oposición al régimen, había entrado en contactos con la Organización Auténtica y después con el 26 de Julio, al fundarse este movimiento revolucionario, a través del dirigente cienfueguero Rigoberto García Flores, este lo comunicó a Efraín Alfonso Liriano, Jefe de Acción y Sabotaje en Las Villas.

El plan de alzamiento hacia el Escambray fue concebido con una amplia participación de miembros del 26 de Julio de toda la provincia.

En Cienfuegos estaban guardadas las armas que se habían obtenido con la Organización Auténtica y contaba con las que se tomarían en el Distrito Naval de Cayo Loco. Sobre la idea de abrir el Frente en el Escambray, expresa el Coordinado del 26 de Julio en Cienfuegos en aquel momento, Emilio Aragonés Navarro:
“... según el plan concebido, el cual consistía en sublevar la unidad, incorporar a los que lo solicitaran, tomar las armas y entregarlas a los revolucionarios y marchar hacia el Escambray. (...) la Dirección Provincial había seleccionado para la acción a un grupo de sus mejores militantes, muchos de ellos dirigentes municipales conjuntamente con algunos de La Habana que fueron previamente trasladados a la provincia..."

Las Villas trabajó tesoneramente para preparar una amplia representación de los miembros del 26 de Julio, que se unirían en la apertura del frente. Este plan, tanto de la provincia, como de la nación, evidencia la importancia y perspectivas que se esperaba obtener a favor de la lucha armada que se libraba contra la tiranía.

Por los testimonios y documentos que hacen referencia a las reuniones de trabajo que realizaron en Cienfuegos los miembros de la Dirección Nacional, entre ellos Melba Hernández, Haydée Santamaría y Javier Pazos. Estos contactos debían ser de conocimiento del dirigente nacional Frank País, aunque se mantuviera con mucha discreción.

Para dar el paso definitivo reunieron armas y otras condiciones necesarias y el 28 de mayo de 1957 comenzó el acuartelamiento de los hombres en la ciudad de Cienfuegos. Llegaron a reunir 35 revolucionarios procedentes de toda la provincia, el alzamiento se produciría el día 29 con la incorporación de la célula de marinos del Distrito Naval de Cayo Loco, donde se tomarían armas y víveres, contaban también con otras armas que habían sido acopiadas por el 26 de Julio y las tenían escondidas en diferentes lugares que entregarían a los involucrados el mismo día 29, garantizando que estas estuvieran seguras en caso de surgir un imprevisto que frustrara el plan a última hora.

En la ciudad de Santa Clara, se concentraban los miembros del 26 de Julio que procedían de los municipios, para ser trasladados a Cienfuegos. De esta operación ofrecemos el siguiente testimonio de Mariano Montero Ángulo, El Curro:
“Desde hacía varios meses se había venido estableciendo los contactos con los elementos que tomarían parte en la acción de un alzamiento que tenía como finalidad, tomar las armas de Cayo Loco y subir a las montañas del Escambray....Los primeros contactos los hizo Efraín Alfonso Liriano, Cheche, jefe, por aquella época de acción y sabotaje en la provincia (Las Villas)..., y con Eduardo García Lavandero a mediados del 1956, con el cabo de la Marina de Guerra, Santiago Ríos...Cheche y García Lavandero, dejaron este asunto en manos de Rigoberto García Flores, quien era en ese entonces dirigente del 26 de Julio en Cienfuegos.”

“Se llegaron a tener más de treinta marinos, comprometidos con el movimiento, entre ellos Francisco del Sol, Luis Miranda y Alberto Villafaña..., que habían tenido contactos con los Auténticos, de la OA... La idea de tomar las armas y los víveres del Cayo y partir hacia las montañas, fue de Emilio Aragonés coordinador del movimiento en Cienfuegos, quien sometió la proposición a la dirección provincial..., a fin de preparar un grupo de gente ya probada, entre los que se encontraban: Rodolfo de las Casas, Casita, Antonio Larralde, Ixo Gallo, Víctor Bordón, Ernesto Mora, Israel Abreus... Juan José Álvarez, Raúl Coll, Manuel Matienzo, José Liriano, Gilberto González, Cheíto, Aldo Margolles y Mariano Montero Ángulo, El Curro, entre otros. Se alquiló una casa en Buena Vista que serviría de cuartel a los compañeros que llegarían de la provincia y de donde saldrían en un momento determinado para el Cayo... Gilberto González Sánchez, fue el encargado de ir trasladando a los compañeros hacia Cienfuegos desde el punto de concentración en Santa Ciara, que eran el Bar Rainbow y la clínica Santa Clara, en Carretera Central entre Unión y Maceo. “

“Aleida March... fue la encargada, con otras compañeras de ir citando a los compañeros seleccionados en una forma precipitada, pues se había tomado como lugar de cita el entierro de los compañeros Chiqui Gómez Lubián Julio Pino Machado."

Como hemos dicho, a Gilberto González Sánchez se le asignó la responsabilidad de organizar el traslado de los combatientes para Cienfuegos y al conocerse que la policía había detenido a los acuartelados, que ya sumaban 35, se suspenden los traslados y se quedan esperando en Santa Clara para ser recogidos Víctor Bordón, Ernesto Mora, Julio Chaviano, El Curro, y otros.

Mientras esto ocurría en Santa Clara, en Cienfuegos en la casa de Emilio Aragonés, esperaban Haydée Santamaría y Javier Pazos que habían viajado a Cienfuegos, donde se reunieron con Osvaldo Rodríguez, Jefe de Acción y Sabotaje de Las Villas, y los miembros del movimiento cienfueguero Raúl Coll y Aldo Margolles.

La presencia de Haydée Javier en Cienfuegos demuestra la participación de la Dirección Nacional del 26 de Julio, en la malograda acción.

Los hombres se acuartelaron en una casa del reparto Buena Vista de la ciudad sureña, que había estado deshabitada por algún tiempo, al parecer el movimiento que debió originar tantas personas entrando a la casa, despertó la sospecha de algún vecino que avisó a las autoridades.

Ante la presencia de los cuerpos armados, se produjo un intercambio de disparos iniciado por dos compañeros que portaban armas, haciendo uso de ellas, con la intención de dar tiempo al resto de los compañeros a escapar por el fondo de la casa, pero estaba rodeada y fueron apresados los 35 revolucionarios que estaban allí. A pesar de las torturas a las que fueron sometidos los prisioneros, las autoridades no pudieron obtener información que diera una pista de la vinculación de estos detenidos con los marinos de Cayo Loco.

Continúa el testimonio de El Curro:
“Por iniciativa propia, viajé a Cienfuegos para llevarle un dinero al abogado que presentaría los recursos de Habeas Corpus, frente al hotel Roma me entrevisté con Pepín Maraboto que me llevó a la casa del presidente del Cienfuegos Yacht Club, doctor Osvaldo Dorticós Torrado, después que hablé con él, me dio una gran sensación de confianza su forma de hablar y el cariño con que hablaba de los compañeros (presos). Dijo que no cobraría nada por su trabajo, pero si yo quería le dejara el dinero, pues habían compañeros en muy malas condiciones y que sería bueno comprarles unas colchoneticas para que no siguieran durmiendo en el suelo pelado... Los más maltratados eran Antonio Larralde, que le quemaron los pies, Juan José Álvarez que le habían dado tantos culatazos que no se podía levantar. Cheíto y Casitas, bárbaramente torturados...”

“Aunque el dinero no era mío... le dejé los 100 pesos que llevaba. De regreso a Santa Clara, llegue a ver a la familia de Ixo Gayo e Israel Abreus. No me atreví a visitara la familia de Casita porque su casa estaba chequeada. Entrada la madrugada me trasladé a la casa de Ramón Pando Ferrer, donde nos sorprendieron los primeros rayos del sol.”

Las Villas sufrió un duro revés, con el arresto de los 35 revolucionarios en Cienfuegos, entre ellos dirigentes del 26 de Julio de los municipios: diez de Santa Clara, ocho de Cabaiguán, seis de Sagua la Grande, tres de Sancti Spíritus, tres de Cruces, tres de Vueltas, uno de Encrucijada y uno de La Habana.

Los revolucionarios del municipio de Cienfuegos estaban acuartelados en diferentes casas de la ciudad, según lo planificado, se incorporarían al día siguiente por lo cual no cayeron presos. Posteriormente, algunos compañeros de los más comprometidos tomaron el camino del exilio y otros siguieron trabajando con el temor de ser denunciados y detenidos en cualquier momento.

Frank País, al conocer lo ocurrido en Cienfuegos y las afectaciones que sufrió la provincia, decide enviar a un compañero con la misión de realizar una inspección en Las Villas, para conocer su situación e iniciar un trabajo de reorganización y fortalecimiento.

Mientras estos problemas ocupaban la atención de la dirección del 26 de Julio, en Santiago de Cuba, Camacho acelerába los preparativos de un grupo de hombres y armas que él llevaría para la Sierra Maestra, se trataba, como hemos dicho, del segundo refuerzo para incorporarse al Ejército Rebelde

. Pero Frank, ante la urgencia de la situación, decidió enviar a Camacho a Las Villas, por el revés sufrido con la detección de los 35 revolucionarios en Cienfuegos.

Con estos argumentos Frank convencía a Camacho de que por el momento no podía marchar a la Sierra Maestra, ya que la prioridad era resolver la situación de Las Villas y respecto al segundo refuerzo, se había designado a Francisco Cruz Bouzá, Paquito, para continuar el trabajo. Para el viaje de Camacho hacía falta una acompañante, mi casual presencia en Santiago de Cuba resolvió el problema, aunque aquel viaje no estaba en mis planes, pues siempre coordinaba con la familia si tenían que dejar a los niños para ausentarme por varios días, pero al ser incluida como parte del recorrido por Las Villas, me daba la oportunidad de cumplir oficialmente una misión del 26 de Julio.

A mediado de junio llegamos a Santa Clara, nos alojaron en la casa del doctor Aurelio Hernández de La Barca (hermano de la conocida política, Alicia). El matrimonio formado por Aurelio y Lola, nos dio una especial acogida, eran colaboradores del Movimiento 26 de Julio, pertenecían a una clase profesional acomodada, él, médico y ella maestra, sus hijos habían podido alcanzar altos estudios. A la dueña de la casa se le ocurrió darle a Carlos Jordán (nombre de guerra de Camacho), el título de doctor a los efectos de los empleados de la casa, yo me presenté con el nombre de Sonia.

El título de doctor traería un serio problema, al ocurrir un accidente de tránsito en la calle Unión y Carretera Central donde estaba ubicada la casa y por fatalidad hubo un herido, una empleada de la casa solicitó la ayuda del doctor Jordán, quien no conocía ni los primeros auxilios. Fue necesario llamar con urgencia a un verdadero doctor, pero la empleada no le perdonó la falta de ética profesional a Jordán. Aquel sería uno, entre diferentes incidentes que se nos presentaron, sobre todo por el acento oriental que era evidente en nuestra forma de hablar y nos identificaba como tales.

El primer contacto con los dirigentes del 26 de Julio en la provincia, se produjo con Osvaldo Rodríguez Ayala, Jefe de Acción y Sabotaje, que acudió a la casa donde estábamos hospedados y coordinó con Camacho el plan de trabajo.

Seguidamente nos reunimos con el doctor Allan Rosell Anido, Coordinador Provincial del Movimiento, en la consulta que él tenía en la calle Cuba, frente a la iglesia La Pastora.

La doctora Margot Machado no estuvo en esta reunión, pero conocimos de su trabajo como destacada dirigente de la organización clandestina, Margot había perdido a Julio Pino Machado, uno de sus hijos, hacía apenas un mes en un fatal accidente cuando transportaba una bomba. Igual situación de duelo encontramos en la casa del matrimonio formado por el doctor Gómez Lubián y Josefina Urioste, por la muerte de su hijo Agustín en el mismo accidente que Julio Pino Machado.

La provincia villareña contaba con una amplia cantera de profesionales de la medicina y educación, que eran miembros o colaboradores del 26 de Julio. Entre sus miembros estaba el doctor Guillermo Rodríguez del Pozo, y su esposa Cristina Callejas, quienes nos prestaron importante apoyo en nuestro trabajo. La familia Gómez Lubián, la doctora Marta Lugioyo, la profesora Aleida March, entre otras personas muy valiosas en el desarrollo revolucionario.

Para cumplir la misión asignada a Camacho en Las Villas, fue necesario desplegar una intensa actividad con una serie de entrevistas y reuniones con los dirigentes del 26 de Julio de la provincia y de los municipios.

La Dirección Provincial del Movimiento hizo las coordinaciones pertinentes para garantizar el transporte y los acompañantes a cada lugar de reunión donde nos esperaban los contactos y enlaces de los compañeros del 26 de Julio. Durante todos los recorridos y con reuniones Osvaldo y su esposa Margot fueron eficientes acompañantes. Estos factores hicieron posible el cumplimiento del trabajo en el tiempo previsto, tal como lo había orientado Frank.

Regresamos a Santiago de Cuba en los primeros días de julio, cuando aún estaba demasiado reciente el duelo que Frank sufría por la caída en acción el 30 de junio de su hermano Josué, lo que no le impedía atender con toda dignidad los asuntos del trabajo que la patria había puesto en sus manos. A Josué lo habíamos conocido personalmente en Guantánamo, mientras realizaba labores del 26 de Julio. Se parecía a Frank físicamente, su caída en combate dejó en nosotros un triste duelo. Camacho lo recordaba cuando en una ocasión Josué le mostraba la manipulación de una ametralladora en el cuarto de su casa, en la calle General Bandera, y doña Rosario, la madre, los sorprendió, Josué trató de ocultar el arma, pero la madre era demasiado astuta y dirigiéndose a la ventana la cerró, mientras le decía: Josué, no te cuides de tu madre, cuídate de la ventana abierta por donde puede verte el enemigo, ciérrala y entonces muéstrale a tu amigo el manejo del arma. Recordábamos su ternura con América Domitro la novia de Frank, a la que acompañaba y cuidaba como a la hermana que no tuvo, i Cuánta juventud perdida, cuánta promesa frustrada por la mano asesina de la dictadura!


CAMACHO, JEFE DE ACCIÓN EN LAS VILLAS



Frank estaba reunido con Bebo Hidalgo, cuando Camacho le ofrecía la información del recorrido por Las Villas.
En la misma reunión Frank le comunicaba a Camacho su designación como Jefe de Acción y Sabotaje en la provincia, sabía la ilusión de su compañero por conducir el segundo grupo de combatientes para la Sierra Maestra, pero una carta firmada por Hipólito y Mercedes, Coordinador y Finanzas respectivamente del 26 de Julio en Las Villas, que ponía de manifiesto las desavenencias que existían con el compañero Osvaldo Rodríguez Ayala, quien venía desempeñando el cargo de Jefe de Acción y Sabotaje, aconsejaba proceder al cambio.

Cuando había que sustituir a un compañero, Frank seleccionaba al que reuniera un conjunto de cualidades y antecedentes que lo avalaran como revolucionario ante el Movimiento, y estas, según argumentó, para convencer a Camacho, él las reunía.

Mientras tanto, yo había regresado a Ermita, pues tenía que hacerme ver por los vecinos y las autoridades del cuartel, para que creyeran que no estaba en contacto con Camacho, que seguía siendo buscado por los sicarios de la tiranía. Tan pronto Camacho recibió las instrucciones de Frank, regresó a Santa Clara y lo instalaron en la casa del matrimonio de Clara Lubián y Roberto Gómez, Moropito. Al parecer las relaciones en Santa Clara marchaban con la mejor armonía, la cooperación que recibió Camacho fue intachable. Sin embargo, en una carta que Frank envió al Coordinador de Las Villas, expresa que el 12 de julio de 1957 había sido uno de los días más agradables al compartir unas horas con Mercedes (Margot Machado) y su hija. La carta expresa que había recibido informes que daban lugar a las siguientes instrucciones para realizar cambios en la dirección provincial:
“(...) Es indudable que en esas condiciones no se puede trabajar con la amplitud y capacidad que necesitamos. Ya de eso hablé extensamente con Jordán (Julio Camacho) y con Mercedes y creo que la mejor solución sería que poco a poco se le fuera dando a Jordán esa responsabilidad, y que tú te quedaras de coordinador y Mercedes de tesorera, aparte de toda la inmensa ayuda que pueda prestar en todos los sectores. A Osvaldo podrían ustedes hábilmente colocarlo al frente de un grupo que fuera a la Sierra, dado lo difícil que (ustedes podrían hacerlo razonar) se le está haciendo su situación y dada la necesidad urgente que tenemos aquí en la Sierra de jefes como él. Reúnanse los tres (tú, Mercedes jordán) y planteen esto lo más rápido que puedan, pues pronto habrá una subida a la Sierra. Le dije a Mercedes que irían cinco de Las Villas, pero en ese caso sacrificaríamos los cinco de Oriente y mandaríamos un grupo de diez ó quince, comandados por él.”

Las bases organizativas de la rama de acción y sabotaje, contribuyeron a fortalecer su estructura militarmente a lo que se llamó milicia, otorgando los grados militares correspondientes a los jefes de provincia y municipios.

A tono con estas orientaciones, el Coordinador de Las Villas, Allan Rosell, recibió en el mes de agosto los modelos oficiales firmados por Rene Ramos Latour, Daniel, con los grados correspondientes a los diferentes compañeros de acción, y el de Comandante para Julio Camacho, Jefe de Acción y Sabotaje provincial. Ya se habían producido los ascensos en otras provincias y municipios. Estos grados estaban sujetos a que en su oportunidad fueran ratificados por el Comandante en Jefe Fidel Castro.

Entre julio y agosto llegó a Las Villas, Octavio Louit Venzant (Cabrera, nombre de guerra) y en uno de mis viajes acompañé al santiaguero Raúl Perozo, que había estado propuesto para participar en el frente guerrillero que se pensaba abrir por Miranda en el mes de junio.

En Las Villas se desempañó como Jefe de Acción y Sabotaje en el municipio de Santa Clara, lo apodaron El Capitancito, por su juventud y su grado de Capitán de Milicia.

En la provincia de Las Villas, Camacho efectuó múltiples reuniones en función de acelerar los trabajos de reestructuración, visitó los municipios, estableciendo un trabajo directo con la base que le permitía conocer personalmente a todos los dirigentes del 26 de Julio en la provincia.

En Cienfuegos se reestructuró el movimiento en una reunión que se celebró en la vivienda de Carmen Lavandera, en la calle Santa Clara entre Urrutinier y Gacel. La Dirección del Movimiento quedó integrada de la forma siguiente: Pedro Antonio Aragonés, Totico, Coordinador; Puyín Olascuaga, Jefe de Acción; Osvaldo Dorticós Torrado, Jefe de Resistencia Cívica; Carmen Lavandero, Responsable de Finanzas. Entre los presentes estábamos también Manuel Lam, Cuco Pina, Rogelio Guillot, Osvaldo Rodríguez Ayala, su esposa Margot y yo.


ANTECEDENTES DEL LEVANTAMIENTO EN CIENFUEGOS



Mientras en Las Villas se trabajaba en el fortalecimiento del movimiento revolucionario, también se creaban las coaliciones para retomar los planes frustrados del mes de mayo en Cienfuegos, se realizaban contactos con miembros del 26 de Julio en el Escambray a través de Bienvenido Núñez, con vistas a crear en el momento oportuno el frente guerrillero.
En Santiago de Cuba el oficial de la Marina de Guerra Orlando Fernández García, Saborít, lograba una entrevista con Frank País, en la cual trataron importantes asuntos relacionados con los propósitos conspirativos entre la Marina y el Movimiento Revolucionario 26 de Julio.

De esta entrevista, que duró cinco horas, Frank escribió a Fidel, informándole, resumidamente, los aspectos tratados con el oficial, de cuya carta se desprende que Frank había recibido una favorable impresión de los criterios manejados por Saborit. A tono con la impresión recibida, Frank escribe a Fidel: "...Creo que hemos dado el paso más firme en lo que a relaciones con militares se refiere..."

El asesinato del dirigente revolucionario Frank País, el 30 de julio, traería serios inconvenientes a los planes conspirativos entre el 26 de Julio y los propósitos de abrir el frente del Escambray a través de Cienfuegos.

Es posible que Frank no hubiera involucrado la célula de Cayo Loco con una conspiración de carácter nacional que en aquel momento era bastante prematura. Pero los hilos de aquella conspiración que nada tenían que ver con Cienfuegos, se entretejieron durante el mes de agosto y se establecieron contactos y conversaciones propiciadas por Miguel Merino, quien, carente de disciplina y autorización para involucrarse, como intermediario en un asunto tan delicado, se valió de sus relaciones personales en Cienfuegos y en la capital del país, y así realizar contactos entre oficiales y dirigentes revolucionarios y de esta forma mezcló a oficiales de la conspiración nacional con la célula de Cienfuegos, dando lugar a una reunión efectuada en el poblado de Manacas, en Las Villas.


LA REUNIÓN DE MANACAS



En los últimos días de agosto, llegan noticias a Camacho de la reunión que había tenido lugar en Manacas entre un oficia de la Marina procedente de La Habana y personas relacionadas con el 26 de Julio en Cienfuegos, conocida como la Reunión de Manacas, a la cual asistieron el oficial de fragata Dionisio Sari Román y Miguel Merino, que se atribuyó el papel de vincular a San Román con los planes que se llevaban a cabo en Las Villas entre el 26 de Julio y la célula integrada por marinos en el Distrito Naval de Cayo Loco en Cienfuegos.
La noticia de la reunión efectuada en Manacas, sin el conocimiento de la dirección del Movimiento de Santa Clara, originó un gran malestar y, por su gravedad Camacho propuso tomar medidas disciplinarias contra los compañeros involucrados en el asunto y solicitó al dirigente nacional del 26 de Julio, comandante Faustino Pérez, información al respecto. El 29 de agosto de 1957, Camacho escribe al Jefe de Acción Nacional, Rene Ramos Latour, Daniel:
“(...) Habiéndome impuesto del contenido de la carta que hiciste a Hipólito,9 debo decirte que las personas que sostuvieron la entrevista no corresponden a la dirección de Cienfuegos ni son militantes del movimiento en dicha ciudad. De este asunto vengo conociendo desde hace algunos días y he dado órdenes a los responsables de distintos términos hasta los cuales llegaron solicitando ayuda, de no colaborar ni prestar esfuerzo alguno hasta tanto esta dirección lo autorice. Uno de los Sres. que hizo acto de presencia asumiendo la representación de ciertos elementos militares de La Habana, donde radica, se llama Miguel Merino y según informes posee una carta de Javier o Felipe Pazos. Es conocido por nuestro compañero Faustino, por cuyo motivo me dirigí a él pidiéndole investigue e informe lo que pueda conocer en relación a este asunto. En la comunicación dirigida al compañero Faustino, le manifestaba que de producirse estos hechos en forma aislada, equivaldría a una gran irresponsabilidad y haría un gran daño al movimiento. También le hacía saber que de ser oficiales las actividades de dicha persona, se había cometido grave falta al no comunicarlo a la dirección de esta provincia, y de ser clandestinas, debían de tomarse medidas rápidamente para evitar todo el mal que podían producir. Para mayor rapidez en el esclarecimiento de este problema, hemos acordado que me traslade a La Habana, así que en su oportunidad te pondré al corriente de todo cuanto conozca al respecto. Te saluda revolucionariamente, Gastón.” (Gastón, nombre de guerra que Camacho recibió en Santa Clara, después de quemado el de Jacobo).

Mientras tanto, se estaban efectuando una serie de reuniones de nivel nacional, en las que no participaba la provincia de Las Villas, porque la conspiración que se estaba fraguando no tenía que ver con los marinos del Distrito Naval de Cayo Loco del municipio Cienfuegos, atendidos por el Movimiento 26 de Julio de Las Villas.

El 30 de agosto tiene lugar en La Habana una importante reunión de Daniel y Faustino, con los diferentes factores que están participando en la conspiración iniciada por los ex oficiales de la Marina. En ella no puede participar Orlando Fernández, Saborit^ pues ha sido detenido...

Asisten por la Marina Dionisio San Román y Juan M. Castiñeiras. En la reunión se acuerda la fecha del levantamiento nacional para el 5 de septiembre. ‘‘

La detención de Saborit constituyó un duro golpe para el movimiento insurreccional de la Marina, pues muchos de los contactos y el ajuste final del plan estaban a su cargo, por lo que no pudieron ser concretados.

Hasta Santa Clara, llegan noticias con algunos detalles de la conspiración nacional. Miguel Merino le hace llegar esta a Guillermo Rodríguez del Pozo y este propicia una entrevista con Camacho. Merino le informa que las acciones del levantamiento de la conspiración de la Marina tenían un carácter nacional y que se contaba con Cienfuegos para el levantamiento, le informa también la fecha y hora. Esta información unida a la reunión de Manacas y los anteriores acuerdos tomados sin el conocimiento de Las Villas, hacen que Camacho decida viajar de inmediato a La Habana para conversar con Faustino Pérez.

El día 3, Camacho se traslada a la capital. La reunión con Faustino se efectuó el día 4, es en esa reunión que Faustino le informa a Camacho que en una reunión nacional entre el 26 de Julio y la Marina, se acordó que la fecha de las acciones contra el régimen fuera el día 5 de septiembre, faltaban solamente unas horas para las acciones. Faustino le da a conocer el compromiso de la Marina de Guerra con las acciones, lo que le confiere carácter nacional a la conspiración.

Estas acciones se desarrollarían en La Habana y en otros lugares del país entre los que estaban Mariel y Santiago de Cuba, entre los más significativos.

Se había elaborado un plan sin contar con la provincia de Las Villas para respaldar las acciones, a pesar que esta preparaba la apertura de un frente guerrillero en el Escambray y contaba con una célula en la Marina del Distrito Naval de Cayo Loco en Cienfuegos, de donde tomarían las armas.

Faustino explicó a Camacho que esta conspiración planificada para el 5 de septiembre, tenía una perspectiva nacional, con posibilidades de triunfar en el derrocamiento de la tiranía.

A pesar de la contrariedad que el desarrollo de todo aquello le había causado a Camacho, acostumbrado a cumplir disciplinadamente las decisiones del Movimiento Revolucionario, aceptó incorporarse al plan acordado y poner su mejor empeño en lo que a él le correspondía.

. La tarde avanzaba y él debía trasladarse a Cienfuegos, para poner en marcha un plan de alzamiento que en aquel momento la Dirección de Cienfuegos desconocía.

El comandante Faustino Pérez le preguntó a Camacho si la Dirección de Las Villas tendría inconveniente en que un oficial participara en Cienfuegos en representación de la conspiración nacional de la Marina. Camacho le responde que no debía haber objeción y que él (Camacho) pensaba llegar a Santa Clara para informar al resto de los miembros de la Dirección Provincial todo lo acordado.

Faustino expresó agradecimiento a Camacho por su comprensión en apoyar el levantamiento, pese a los malos entendidos que se habían presentado con anterioridad y se despidió de Camacho deseándole buena suerte. El poco tiempo que mediaba para las acciones no permitía hacer otras aclaraciones.

Camacho recogió a Dionisio San Román en 25 y O en El Vedado, en la casa de Rolando Ortega, conocido por el Boxo, estaba cayendo la tarde cuando salieron para Las Villas.

En Colón se separaron y Merino, quien conducía la máquina, continuaría para Cienfuegos llevando a San Román, Camacho tomaba un carro de alquiler para continuar hasta Santa Clara, donde informaría a la Dirección del Movimiento las orientaciones recibidas y el plan de alzamiento que tendría lugar al día siguiente.

. En la reunión que había solicitado Camacho estuvieron presentes los cuadros de Dirección del 26 de Julio, Allan Rosell, Coordinador Provincial del 26 de Julio, Margot Machado, Tesorera; Guillermo Rodríguez del Pozo, Osvaldo Acosta, Octavio Louit, Cabrera, responsable del Movimiento Obrero 26 de Julio y Raúl Perozo, Jefe de Acción del municipio de Santa Clara, donde se desarrollarían acciones para distraer las fuerzas de la tiranía, limitando su poder operativo contra Cienfuegos, donde tendrían lugar las acciones principales de la provincia.

. Camacho asumía la jefatura del alzamiento, como Jefe de Acción y Sabotaje del 26 de Julio de la provincia, y el capitán de fragata Dionisio San Román, se incorporaba, representando a la conspiración nacional.

. Cienfuegos jugaría un rol de apoyo a las acciones a realizar en La Habana junto con otros lugares del país, enrolados por la Dirección Nacional de la conspiración.

Después de la reunión, Camacho se hizo acompañar por Osvaldo Acosta para que le manejara el automóvil hasta Cienfuegos, el punto acordado donde San Ramón y Merino lo estaban esperando era la casa de Alejandro Suárez, donde estaba refugiado el Jefe de Acción y Sabotaje de Cienfuegos, Pedro Antonio Aragonés, Totico, posteriormente se incorporaron Raúl Coll y Rogelio Guillot, mientras la esposa de Alejandrito adaptaba los uniformes y preparaba brazaletes para los combatientes, los hombres reunidos organizaban los detalles de las acciones que realizarían al amanecer.

El desarrollo alcanzado por la Dirección del 26 de Julio en Las Villas, facilitó poner en marcha las acciones armadas en tan poco tiempo.

Acordaron localizar al cabo Santiago Ríos, Jefe de la célula del 26 de Julio en el Distrito Naval enclavado en Cayo Loco.

Ríos debía crear las condiciones para la entrada de la Dirección del 26 de Julio encabezada por Camacho y la Marina por San Román.

Mientras en Cienfuegos se movilizaban las fuerzas revolucionarias para darle cumplimiento a los acuerdos concertados nacionalmente en la Habana, un grupo de oficiales de la Marina de alta graduación, incorporados a última hora de forma unilateral, posponían las acciones a espaldas del 26 de Julio y, por supuesto, sin cursar aviso al capitán de fragata San Román, que había sido designado por sus compañeros para actuar en las acciones de Cienfuegos.





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Tomado de "Historia de una gesta libertadora 1952 - 1958" de Georgina Leyva Pagán- Historia-Editorial Ciencias Sociales,
Págs.132 a 146.
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GRUPO DE HISTORIA DE LA LUCHA REVOLUCIONARIA EN SANTA CLARA (ACRC)

Efemérides de Septiemhre 2010

VILLACLARA
EFEMÉRIDES DE SEPTIEMBRE 2010





(Para leer los documentos adjuntos haga click en (Ver. Doc. Adj.) que está en otro color)


SEPTIEMBRE


1/1957--El comandante Julio Camacho, Jefe de Acción del M-26-7 en Las Villas se encuentra estudiando todos los antecedentes con relación a la apertura de un nuevo frente en el Escambray. (ver Doc. Adj.)

4/1958-- 52 Aniversario de la creación del pelotón femenino "Mariana Grajales" del Ejército Rebelde

5/1957--53 Aniversario del alzamiento Popular en Cienfuegos. En 1980, esta fecha queda instituida como Día de la Marina de Guerra Revolucionaria (ver Doc. Adj.)

5/1957--53 Aniversario de la caída de los mártires villaclareños que apoyaron el alzamiento de Cienfuegos: Laureano Anoceto, Eduardo Anoceto, Rubén Carrillo, Dimas Martínez y Alaberto Ríos (ver Doc. Adj.)

12/1958-- Como resultado de una delación son asesinados los revolucionarios Alberto Álvarez, Onelio Dampier, Leonardo Valdés y Reinaldo Cruz. Las jóvenes Lidia Doce y Clodomira Acosta son detenidas en la propia acción, torturadas y posteriormente asesinadas el día 17. (ver Doc. Adj.)


13/1958---La noche del 13 de septiembre de 1958 fueron sacados del cuartel los revolucionarios Dagoberto Cubela Martín junto a Raúl Lara Ibarra, y a ambos los acribillaron con disparos de ametralladoras en un potrero en el kilómetro No. 6 de la carretera de Fomento Dagoberto y Raúl (ver Doc. Adj.)

15/1958-- 52 Aniversario de que el mando rebelde dicta la Orden Militar No. 2, que ofrece a los militares pasar a vivir en territorio liberado. Se capta por Radio Rebelde declaraciones de Fidel Castro durante los días 18 y 19 del pasado mes de Agosto que se transcriben, donde hizo un análisis de la derrotada ofensiva enemiga y expuso sus resultados. Así mismo denunció las calumnias y mentiras del alto mando castrense y expone los principios éticos de la Victoria Estratégica obtenida el 10 de Agosto pasado. (ver Doc. Adj.)

24/1909--101 Aniversario del nacimiento de Margot Machado Padrón, nuestra Presidenta de Honor del Grupo de Historia de la lucha revolucionaria en Santa Clara, y guía y ejemplo para todos nosotros.

24/1931--79 Aniversario del nacimiento en Santa Clara de Gerardo Abréu (Fontán) (ver Doc. Adj.)

26/1967--Aniversario 43 de la caída en Bolivia del combatiente guerrillero internacionalista Manuel Hernández Osorio (ver Doc. Adj.)

27/1958--52 Aniversario de que la Columna 11 Cándido González que había recibido la misión de abrir una nueva zona de operaciones en la provincia de Camagüey, cayó en una emboscada en el lugar conocido como Pino 3. Este hecho ocurrió porque se descuidaron las medidas tácticas de seguridad contenidas en las instrucciones que habían recibido.En esta acción cayó el revolucionario de Caibarién Jacobo Cruz Espinosa (ver Doc. Adj.)

27/1958--52 Aniversario del inicio del ataque al campamento enemigo en Cerro Pelado, Sierra Maestra, este fue el bautismo de fuego del "Pelotón de las Marianas" y fue otra victoria más para el Ejército Rebelde.(ver Doc. Adj.)

30/1930--80 Aniversario de la muerte el estudiante Rafael Trejo abatido por sicarios de la dictadura de Machado.

30/1958--52 Aniversario de la nueva misión del Comandante Julio Camacho Aguilera como Jefe de Acción en Habana Campo. (ver Doc. Adj.)





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